El cielo de Nueva York se convirtió esta semana en escenario de una instalación artística que combina tecnología, arquitectura y memoria. Con motivo del 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre, Studio Drift y el arquitecto japonés Shigeru Ban participan en 2977 Lights Over New York Harbor, una intervención aérea que utiliza drones iluminados para rendir homenaje a las víctimas.
Retoma la propuesta el trabajo de Studio Drift, colectivo neerlandés integrado por Lonneke Gordijn y Ralph Nauta, que desde hace años explora la relación entre naturaleza, tecnología, movimiento y espacio mediante instalaciones cinéticas.

La participación de Shigeru Ban incorpora además una dimensión arquitectónica a la instalación. El arquitecto japonés es reconocido por explorar materiales y sistemas constructivos alternativos, así como por proyectos vinculados con situaciones de emergencia y reconstrucción.
A 25 años de los atentados, la instalación planteó una nueva forma de utilizar el cielo y el paisaje urbano como espacio de memoria. En lugar de recurrir únicamente a monumentos permanentes, el proyecto utiliza luz, movimiento y tecnología para generar una intervención temporal sobre uno de los escenarios más reconocibles de Nueva York.