|  

Herzog & de Meuron convierte un antiguo centro de ciencias de Amherst College en un nuevo centro estudiantil mediante reutilización y madera estructural.

1 No me gusta0

La reutilización de estructuras existentes se ha convertido en una estrategia para reducir el impacto asociado con nuevas construcciones.

Un ejemplo reciente es el Ford Student Center & Dining Commons de Amherst College, en Massachusetts, diseñado por Herzog & de Meuron, que transforma el antiguo Merrill Science Center mediante la conservación de buena parte de su estructura de concreto y la incorporación de dos niveles de madera estructural.

 

El edificio original, construido en la década de 1960, había quedado obsoleto después de la apertura de un nuevo centro de ciencias en el campus.

 

Y en lugar de demolerlo por completo, el proyecto aprovechó sus dos niveles inferiores y su cimentación para construir sobre ellos dos plantas adicionales de mass timber, fabricadas con abeto negro proveniente de Canadá. El resultado amplió y transformó el inmueble para albergar un nuevo centro de vida universitaria.

 

 

 

La intervención combina los elementos existentes de concreto con una nueva estructura de madera. Las columnas de mass timber se conectan directamente con las columnas de concreto mediante un sistema de uniones de vigas y ménsulas, mientras que los dos niveles superiores son prácticamente completamente de madera.

También la ampliación modifica la relación del edificio con el terreno. El proyecto se encuentra entre el Upper Quad histórico y una zona verde situada a menor altura, por lo que una circulación interior conecta ambos niveles del campus.

 

Un gran vacío circular atraviesa parte de la estructura y permite introducir luz natural en los espacios interiores. El exterior combina madera de cedro rojo occidental con zonas más oscuras en los niveles inferiores.

 

El Ford Student Center abrió oficialmente en septiembre de 2026. Para Amherst College, el proyecto representa además una estrategia de adaptación de infraestructura existente vinculada a sus objetivos ambientales. Herzog & de Meuron señala una reducción de 33% en carbono incorporado frente a un edificio nuevo de tamaño y tipología comparables, además de una reducción de 93% en carbono operativo; estas cifras corresponden a estimaciones del propio estudio.