La adopción de inteligencia artificial (IA) avanza rápidamente en las empresas de América Latina, pero muchas organizaciones aún no obtienen todo el valor que esta tecnología puede ofrecer. El principal obstáculo no está en las herramientas, sino en la falta de alineación entre la estrategia tecnológica, el talento y el liderazgo, de acuerdo con el estudio Trabajo Reimaginado de EY.
Para la consultora, la transformación digital ya no depende únicamente de incorporar nuevas plataformas tecnológicas. El verdadero diferenciador competitivo consiste en integrar la IA dentro de la forma en que trabajan las personas y en cómo las organizaciones desarrollan sus capacidades internas.
La IA ya está presente, pero no se aprovecha al máximo
El estudio revela que 93% de los trabajadores en Latinoamérica ya utiliza herramientas de inteligencia artificial como parte de sus actividades laborales.
Gracias a ello, los colaboradores reportan un ahorro promedio de cerca de nueve horas por semana, un tiempo que podría destinarse a tareas de mayor valor estratégico.
Este resultado refleja que la mayoría de las empresas ha avanzado en la adopción tecnológica, pero todavía enfrenta desafíos para integrar estas herramientas en los procesos cotidianos de trabajo.
La tecnología, por sí sola, no transforma a las empresas
Advierte el análisis que invertir en inteligencia artificial sin preparar a la organización limita significativamente el retorno esperado.
Cuando la implementación tecnológica ocurre en empresas con una cultura organizacional débil, programas insuficientes de capacitación o esquemas de incentivos que no promueven el uso de estas herramientas, los incrementos de productividad suelen estancarse y las inversiones tardan más en generar valor.
En este contexto, la inteligencia artificial deja de ser un factor de transformación para convertirse únicamente en una herramienta más dentro de la operación.
Cinco factores para convertir la IA en una ventaja competitiva
Para cerrar la brecha entre adopción tecnológica y generación de valor, EY identifica cinco elementos que las organizaciones deben fortalecer:
- Impulsar el aprendizaje continuo y el desarrollo de habilidades relacionadas con inteligencia artificial.
- Construir una cultura organizacional que favorezca la innovación, la experimentación y la adopción tecnológica.
- Diseñar esquemas de reconocimiento e incentivos que promuevan el uso efectivo de la IA.
- Implementar una gestión estratégica del talento enfocada en el bienestar y el desarrollo profesional.
- Contar con líderes que comuniquen una visión clara sobre el papel de la tecnología dentro del negocio.
La alta dirección tiene un papel estratégico
Carolina González Alcántara, Socia Líder de People Consulting de EY Latinoamérica, señaló que las empresas deben entender que la innovación tecnológica no resuelve por sí sola las deficiencias organizacionales.
"La verdadera ventaja competitiva no vendrá únicamente de adoptar inteligencia artificial, sino de integrarla de forma intencional en la manera de trabajar, alineando talento, cultura, liderazgo y estrategia para fortalecer la toma de decisiones y transformar el modelo operativo", afirmó.