En un movimiento que redefine el equilibrio en la economía de la conectividad global, Amazon anunció la adquisición de la firma satelital Globalstar por aproximadamente 11.6 mil millones de dólares, consolidando su entrada en una de las industrias más estratégicas del momento: el internet desde el espacio.
Incorpora el acuerdo a Amazon a una red existente de satélites y, sobre todo, acceso a espectro clave para servicios de comunicación directa con dispositivos, una capacidad considerada crítica en la siguiente fase de evolución tecnológica.
Esta adquisición se integra en el desarrollo de Amazon Leo (antes conocido como Project Kuiper), el proyecto con el que la compañía busca desplegar miles de satélites para ofrecer conectividad de banda ancha de baja latencia a escala global.
Más allá de la competencia directa con Starlink, la operación evidencia una tendencia más amplia: la infraestructura digital se está desplazando progresivamente hacia el espacio. “Gigantes tecnológicos están invirtiendo miles de millones en redes satelitales capaces de soportar desde conectividad en zonas remotas hasta servicios móviles directos, redefiniendo el concepto tradicional de telecomunicaciones”, aseguran expertos.