Los alcaldes estadunidenses calificaron la decisión del Gobierno Federal de su país de retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y de otros 65 acuerdos internacionales sobre clima, trabajo y derechos humanos como un golpe autoinfligido a Estados Unidos y a sus residentes.
Subrayaron los alcaldes que, al retirarse de la CMNUCC, Norteamérica está perdiendo una oportunidad crucial de influir y beneficiarse de la transición global hacia el abandono de los combustibles fósiles e invertir en crecimiento, comercio y desarrollo sostenibles. Coincidieron al indicar que esta es una profunda pérdida para una nación que ahora quedará al margen de los esfuerzos globales para impulsar soluciones para un futuro más limpio y equitativo.
“El negacionismo climático no detendrá los devastadores impactos del cambio climático en la vida de las personas”, afirmó Kate Johnson, directora regional de Ciudades C40 para Norteamérica. “La decisión del Gobierno Federal de Estados Unidos de retirarse de la CMNUCC supone una peligrosa retirada del liderazgo global en un momento en que necesitamos más colaboración para resolver los problemas globales, no menos”.
A pesar del retroceso de la Administración Trump, las ciudades, estados y otros actores de la Unión Americana están intensificando sus esfuerzos y siguen liderando. En noviembre de 2025, más de 100 alcaldes y líderes de ciudades estadunidenses participaron en el Foro de Líderes Locales de la COP30 y continuaron demostrando su liderazgo climático en la COP30 de Brasil.
El año pasado, tras el anuncio de la intención de Estados Unidos de retirarse del Acuerdo de París en enero, el presidente de la junta directiva de C40 Cities, Michael Bloomberg, formó una coalición liderada por Bloomberg Philanthropies para cubrir la brecha de financiación de Estados Unidos ante la CMNUCC.
La retirada refuerza la nueva realidad global: resolver los problemas mundiales requiere cooperación global, y los líderes municipales y locales desempeñan un papel cada vez más crucial en la coordinación y la colaboración necesarias para brindar soluciones a las comunidades locales.
Mientras los desastres climáticos causan estragos en comunidades de todo el mundo, los alcaldes de las principales ciudades estadunidenses comprenden que deben actuar para proteger a las familias, afrontar el aumento de los costos de la energía y las condiciones climáticas extremas, y mejorar las vidas y los medios de subsistencia.
Y agregó: “como la mayor economía del mundo y un importante impulsor de la innovación y la creatividad, esta retirada refleja un retroceso devastador del liderazgo estadunidense en uno de los problemas más críticos que enfrentamos. Al negarse a colaborar con las naciones de todo el mundo, Estados Unidos pierde oportunidades vitales para forjar el futuro y cede terreno a nuestros competidores. Independientemente de si la administración federal interviene o no”.