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No obstante, un 55% de los líderes empresariales en México considera que la información sobre temas ASG es útil para anticipar riesgos.

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En México, solo un 39% de las empresas tiene identificados y medidos sus indicadores ambientales, lo cual muestra que un 61% tiene brechas en la integración de asuntos ambientales en su gestión cotidiana, es decir, estos aspectos no están del todo en la estrategia del negocio.

Sin embargo, un 56% de las compañías basa su estrategia ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo) y comunicación, en los ODS, mostrando una evolución en la integración de estos objetivos en los últimos años, mencionó KPMG en México, en un comunicado.

Al respecto, un reporte de la consulta refiere que un 55% de los líderes empresariales en México considera que la información sobre temas ASG que generan sus organizaciones es útil para anticipar riesgos, lo cual demuestra que están cobrando relevancia en la toma de decisiones.

 

En la agenda estratégica de las empresas se habla cada vez más sobre sostenibilidad y los conceptos ASG.

 

Además, la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), propuestos por las Naciones Unidas para atender las principales problemáticas globales relacionadas con la pobreza, la paz, justicia social y el medio ambiente, tampoco muestra un avance significativo a nivel global.

KPMG señaló que hay una preocupación global sobre el cambio climático y su impacto en los negocios y en la vida de las personas, pero las acciones de las compañías, gobiernos e individuos no avanzan al ritmo requerido para evitar el aumento de la temperatura del planeta por arriba de los niveles preindustriales.

Estos apuntes son pertinentes si se toma en cuenta que las amenazas ambientales y sociales de las empresas  pueden generar impactos económicos y reputacionales importantes, que deben ser atendidos por la Alta Dirección.

 

 

En este sentido, la rentabilidad ya no es suficiente para garantizar la permanencia a largo plazo de los negocios, por lo que las nuevas tendencias se enfocan en experiencia del cliente, balance entre los aspectos sociales y ambientales,  cadenas de suministro, operación, manejo de recursos y economía circular.

Así, contar con un ciclo de vida sustentable de los productos y servicios se está convirtiendo en una obligación de las empresas frente a sus grupos de interés; un 39% identifica como un reto para su operación las problemáticas relacionadas con su cadena de valor: escasez de insumos, eventos climáticos extremos, incapacidad para lograr objetivos ASG.

Los cambios regulatorios ambientales y sociales que se implementarían en los próximos años, problemáticas sociales y de salud pública, o desastres naturales debido al cambio climático, deberán de ser analizados y atendidos desde las posiciones estratégicas del negocio, se indicó.