La mayoría de los trabajadores de diez grandes economías opinó que, a raíz de la pandemia, se vieron obligados a replantearse el equilibrio entre su trabajo y su vida personal.

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La investigación más reciente elaborada por la consultoría Bain & Company, titulada ‘The Working Future’ ─centrada en diez países: Estados Unidos, China, Alemania, Italia, Japón, Francia, India, Indonesia, Nigeria y Brasil─, identifica cinco temas clave sobre los cambios en las tendencias de trabajo y talento humano.

En primer lugar, señaló que las motivaciones para trabajar están cambiando, pues, si bien la remuneración sigue siendo una prioridad para la mayoría de los trabajadores, solo uno de cada cinco lo consideró el factor número uno en un trabajo. Más bien, destacaron un trabajo interesante, la seguridad laboral y la flexibilidad.

Asimismo, las creencias sobre lo que hace un ‘buen trabajo’ son divergentes, identificando seis tipos de trabajadores con un conjunto diferente de prioridades: operadores, donantes, artesanos, exploradores, luchadores y pioneros.

Destaca que la automatización está ayudando a rehumanizar el trabajo. Según la investigación, las ventajas “claramente humanas, es decir, la capacidad de resolver problemas, la conexión interpersonal y la creatividad, están cobrando importancia a medida que la automatización elimina el trabajo rutinario”.

El aumento del Home Office y los cambios tecnológicos han difuminado los límites de la empresa, haciendo que las ideas del trabajador y del lugar de trabajo mismo sean más fluidos. Sobre este punto, cabe destacar que, aunque dichos cambios representan una reducción de costos para las empresas, ofrecen una situación mixta para los trabajadores.

El documento explica que “el 47% de los trabajadores encuestados ven a muchos de sus compañeros de trabajos como amigos, y este nivel de conexión y confianza es un ingrediente fundamental para el funcionamiento eficaz de empresas complejas”. El cuestionamiento, al final, es “si las empresas pueden mantener esta conexión y confianza que las oficinas físicas proporcionan.

Finalmente, señala que, sobre todo en las economías más avanzadas, las generaciones jóvenes están cada vez más abrumadas ante la creciente tensión psicológica que se traslada a su vida laboral. En este sentido, en los mercados occidentales, el 61% de los encuestados, todos menores de 35 años, citaron los problemas financieros, la seguridad laboral y el no alcanzar sus objetivos profesionales como las principales preocupaciones para la siguiente década.

En este sentido, Bain & Company identificó tres acciones para los líderes empresariales:

  1. Las empresas ganadoras pasarán de ser captadoras de talento a creadoras de talento.
  2. Los líderes ayudarán a sus trabajadores a desarrollar su capacidad personal y a crear una carrera que se ajuste a su idea individual de una vida significativa.
  3. Las empresas ganadoras construirán una organización que ofrezca un sentido de pertenencia y oportunidad a sus trabajadores.

James Root, socio de la consultoría y copresidente de Bain Futures, destacó: “Ahora es el momento de centrarse en el lado humano del trabajo, lo que permitirá a las empresas líderes atraer, desarrollar y retener al talento humano, fundamental para su éxito futuro”.