Según el Basel Institute on Governance, México ocupa el lugar 68 de 141 de las naciones con más casos de  lavado.

4 No me gusta3

El combate al lavado de dinero durante este Gobierno Federal, presenta resultados dispares. En el primer año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Mientras que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP)  reportó 12 mil cuentas bancarias congeladas y 160 denuncias penales presentadas, que suenan como cifras espectaculares, por otro lado, la Fiscalía General de la República (FGR) resolvió menos del 1% de los casos por lavado, y ninguna orden de aprehensión.

Según el análisis “Enfrentando las Amenazas a la Prosperidad, la Seguridad en la relación México-Estados Unidos”, se estima que este delito es cercano a los 50,000 millones de dólares anuales de desvío.

El lavado de dinero es un problema persistente y al alza en el sistema financiero de México y el mundo. El delito consiste en encubrir el origen de recursos generados a través de actos delictivos, para que circulen como activos legítimos y se crean empresas fantasma o usan otras legalmente constituidas para la malversación de fondos.

México, nicho de corrupción

Según el reporte Basel AML Index: 9th Public Edition Ranking money laundering and terrorist financing risks around the world, elaborado por Basel Institute on Governance, México ocupa el lugar 68 de 141 de las naciones con más casos de  lavado.

Por ello, México es uno de los países más riesgosos por su alto índice de corrupción y sobornos, poca transparencia financiera y un débil sistema de rendición de cuentas.  

Uno de los esfuerzos para regular la actividad de las empresas financieras es que ya están obligadas por la ley a cumplir con el proceso de validación de identidad. La ‘Ley Fintech’ y la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita reglamentan dichos procesos.

Dos herramientas

Ante ello, los procedimientos Know Your Customer (KYC) o Know Your Business (KYB) pueden ser útiles para las empresas, independientemente de su giro. La validación de identidad -ya sea de personas físicas, morales o físicas con actividad empresarial- ayuda a reducir el riesgo de hacer tratos con entidades de dudosa reputación.

De acuerdo con el portal Tu Identidad, la validación de identidad ayuda a combatir el lavado de dinero por estos candados:   

1.- A través de la validación de un negocio se puede conocer a clientes, proveedores u otras empresas para hacer negocios. Qué hace, de qué actividades obtiene ingresos y qué tipo de transacciones realiza, son datos relevantes.

2.- El KYC es la columna vertebral contra el lavado. Este proceso mantiene un monitoreo transaccional para detectar actividades financieras que no coincidan con el perfil de un cliente, empresas o proveedores y posible identificar transacciones inusuales, transacciones relevantes o transacciones preocupantes.

3.- La validación de identidad evitar riesgos reputacionales para que las empresas no se involucren en un negocio, empresa o persona que esté en lista negra, que tenga una demanda en proceso.

4.- La validación de identidad está orientada a un modelo de riesgos, de esta manera se clasifica a los clientes como de bajo, medio o alto riesgo. Dependiendo de la categoría, se puede decidir si es viable o no hacer con otra entidad.

Según datos de la startup Tu Identidad, los procesos de validación de identidad digital pueden representar un ahorro de hasta 60% en gastos inesperados, además de poder generan expedientes digitales seguros, que filtran la incorporación de nuevos socios, clientes o proveedores.

“Las empresas y las entidades financieras tienen que protegerse ante la amenaza del lavado de dinero.Es importante que las empresas conozcan con qué personas o compañías establecen relaciones comerciales”, señala Ricardo Robledo, director general y fundador de Tu Identidad, plataforma especializada en validación de identidad.

Con información de Animal Político, El Economista y Tu Identidad