Un análisis de la firma EY clasifica a las compañías en 3 categorías: prósperas, sobrevivientes y resistentes, según destaca el estudio CEO Imperative.

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Según un análisis que destaca las decisiones y los cambios que aplicaron los CEO y líderes de diversos sectores a nivel mundial ante diversas tendencias, como la transformación digital, cambios en el comportamiento del consumidor y retos del COVID-19, resaltó que se prevé una nueva categorización de las empresas.

El análisis clasifica a las compañías en 3 categorías: prósperas, sobrevivientes y resistentes, según destaca estudio CEO Imperative: ¿Cómo se ha convertido la adversidad en un trampolín para el crecimiento? De la firma de consultoría EY.

Las prósperas (34%), son empresas con crecimiento que aceleraron su transformación durante la pandemia; las sobrevivientes (32%), experimentan una disminución de ingresos previo a la pandemia, pero vivirán un declive mayor en los próximos tres años, y finalmente; las empresas resistentes (34%) las cuales tuvieron un bajo crecimiento o un crecimiento que se mantuvo antes de la pandemia.

El estudio mostró además que 79% de las empresas prósperas proyectan un crecimiento en tres años frente a 7% de las sobrevivientes que lo consideran.

La palabra clave aquí es hacer una visión sobre la prosperidad. Entonces, ¿cómo puede convertirse una compañía en próspera? El nuevo ADN sugiere cambios en la agilidad, innovación y que se sepa aprovechar los datos para estar más cerca del cliente, tal como:

  • Compromiso del liderazgo con el colaborador. Dirigir con compasión, ser un ejemplo de experimentación y toma de riesgos y fomentar la confianza de los stakeholders (partes interesadas a los diferentes grupos de personas queinfluyen en una empresa) para impulsar su valor principal.
  • Generar valor a largo plazo para ser recompensadas por el propio mercado.
  • Integración con ecosistemas externos que permita extender una capacidad de liderazgo clave.
  • Diseño ágil. Tanto el liderazgo, como los colaboradores deben estar estructurados para actuar ágilmente.

 Por su parte, los ejecutivos se enfrentarán importantes retos:

  •  Cerrar la brecha entre “decir y hacer'', con claridad de objetivos a largo plazo, así como su forma de alcanzarlos. Un ejemplo es la falta de concientización en el cambio climático.
  • Retomar la transformación digital. La transformación tecnológica debe ser continua. Hoy por hoy, 68% de los directores busca invertir en datos y tecnología.
  • Mejorar los datos. Sólo 34% de los directores afirma que los clientes les confían sus datos, lo cual es un obstáculo para el modelo de negocio.
  • Eliminar las barreras culturales, prever una toma de decisiones eficiente.
  • Invertir en ecosistemas: aunque las empresas se centran cada vez más en el desarrollo de ecosistemas, sólo el 47% de los CEO afirman haber realizado inversiones significativas para ello.

“Bajo este contexto, los CEO deben ser arriesgados y deben estar preparados para invertir en el crecimiento y la transformación con valor: adoptar tecnologías rápidamente, impulsar la innovación y un liderazgo enfocado en la persona. Esto les permitirá ser más ágiles y mejorar su desempeño”, destaca Gilberto Lozano, Socio de Business Transformation en EY México.

Actualmente, se estima que 65% de los directivos invertirán en los próximos años en emprender nuevas iniciativas de transformación; 46% cuenta con apoyo de inversionistas, y 22% afirma que las inversiones en la transformación serán cubiertas por una reducción de costos.