La aerolínea mexicana señaló que registró una pérdida neta consolidada de 27 mil 422 millones de pesos, durante el segundo trimestre.

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En el periodo abril-junio, Aeroméxico registró menos ingresos como resultado de la reducción en el tráfico ocasionada por la pandemia derivada del COVID-19. Así, se ubicó en 2 mil 608 millones de pesos (mdp), una disminución de 84.5% respecto a los ingresos registrados en el mismo periodo de 2019, cuando fue de 16 mil 835 mdp. En tanto que la capacidad, medida en asientos-kilómetro disponibles (ASKs), disminuyó 77.8% año contra año, también como resultado del impacto de la pandemia.

Lo que contribuyó a una pérdida neta consolidada de 27 mil 422 millones de pesos durante el segundo trimestre (2T20), Al final del cual la aerolínea decidió apegarse al Capítulo 11 de Ley de Bancarrota de Estados Unidos para realizar una reestructura de sus finanzas. De acuerdo con el reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores, la aerolínea reconoció partidas extraordinarias, que no representaron salidas de efectivo, por 20 mil mdp, debido a la aceleración del costo por devoluciones anticipadas de equipo de vuelo, así como ajustes por deterioro de activos.

Además, el flujo operativo (EBITDA) negativo fue por 5 mil 19 mdp, en comparación con la pérdida de 3 mil 89 mdp del segundo trimestre del 2019 (2T19). “Excluyendo partidas extraordinarias la EBITDA fue negativa en 2 mil 746 mdp”. En tanto que la pérdida de operación se ubicó en 23 mil 414 mdp; y excluyendo partidas extraordinarias la pérdida operativa fue de 6 mil 599 mdp.

El gasto en rentas, depreciación, amortización y deterioro del 2T20, totalizó en 18 mil 395 mdp, con 15 mil 425 mdp superiores al gasto registrado en este concepto en el 2T19. Durante el trimestre, Aeroméxico reconoció un efecto de 14 mil 541 mdp por deterioro en el valor de propiedades y equipos y activos intangibles, así como aceleración de depreciación y amortización.

Pese a estos resultados, la firma obtuvo ingresos positivos por carga, en el trimestre que terminó, que se ubicaron en mil 443 mdp, un incremento de 35.5% respecto al mismo período del año anterior, principalmente como resultado del incremento en la demanda de carga de material médico en diversos mercados de largo alcance.