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Las condiciones financieras internacionales y nacionales probablemente propicien mayores ajustes a la alza en las tasas de interés y ello podría limitar que se aproveche la posibilidad de cambiar el crédito hipotecario para mejorar sus condiciones.

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Sin embargo, mientras vemos un mayor costo del crédito hipotecario, los acreditados que están considerando buscar mejorar sus condiciones financieras a través de la portabilidad, deben conocer diferentes aspectos para salir beneficiado. 

Desde hace varios años las instituciones financieras generaron la posibilidad de que los clientes con un financiamiento hipotecario y que van al corriente de sus pagos, pudieran cambiar su crédito de una institución a otra (refinanciar su crédito), con el objetivo de mejorar las condiciones financieras de su crédito, es decir, pagar menos por tener lo mismo o quizá acortar el plazo del financiamiento. 

Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera Citibanamex, elaboró una serie de recomendaciones a considerar que a continuación reproducimos. 

¿Cómo se puede lograr? Por ejemplo: si Pedro contrató un crédito hipotecario con el Banco A para liquidarlo en 20 años con una tasa de interés del 12% anual, y después de haberlo hecho, el Banco B le ofrece una tasa de interés del 8% anual y pagar en el mismo periodo de tiempo, Pedro podría solicitar el crédito en el segundo banco y con ello liquidar su saldo con el Banco A. Así cerraría su deuda con el primero, ya no le debería un solo centavo y ahora a quien le debería es al Banco B, con el que tendría una mensualidad menor y en total pagaría menos intereses por su casa. Por lo tanto, al pagar menos cada mes, dispondría de más dinero que podría emplear, por ejemplo, para ir adelantando pagos a su hipoteca y terminar de pagar más rápido o invertirlo para seguir haciendo crecer su patrimonio. 

Entonces, ¿Puedo cambiar mi hipoteca a otro banco y pagar menos? Efectivamente. Por lo que es importante conocer diferentes ofertas, ya que puedes encontrar algo que te convenga. 

¿Siempre que me ofrezcan una menor tasa de interés me conviene hacerlo? No necesariamente. Es importante considerar que al contratar un crédito hipotecario con otro banco se tendrá que hacer una nueva escritura donde se especificará que ahora le debes al nuevo banco.  En algunas ocasiones el nuevo banco deberá hacer una valuación de la propiedad y en otras ocasiones, te puede cobrar por los trámites de apertura del crédito. Cabe destacar que la mayoría de los bancos ofrecen promociones para facilitar y reducir los costos asociados al cambio, sin embargo, es posible que tú tengas que cubrir parcial o totalmente estos gastos. Si dichos gastos son superiores a lo que ahorrarás por pagar menos intereses, definitivamente no es una buena idea cambiar tu hipoteca al nuevo banco. En caso contrario o si los beneficios adicionales que te ofrece el nuevo banco  son mayores, sí te convendría; sin embargo, tendrías que planear cómo cubrirías los recursos para pagar el refinanciamiento. 

Dentro de los beneficios que otorgan los bancos para hacer el refinanciamiento más atractivo para sus clientes son 0% de comisión por apertura, avalúo gratis y hasta gastos notariales gratis, financiados o con descuentos. Por lo que si planes refinanciar tu hipoteca asegúrate de hacer un comparativo de las ofertas. Recientemente, la posibilidad de otorgar un monto adicional de efectivo para uso libre a la par del refinanciamiento, se ha hecho común entre los bancos y permite a los clientes utilizar ese dinero para otros proyectos personales o familiares, tales como colegiaturas, mejoras al hogar, entre otros. Es importante que antes de tomar una decisión te informes de todos los términos y condiciones. 

Otro factor a considerar es el monto total de intereses que pagarás con el refinanciamiento, compáralos con el monto total de intereses que te quedan por pagar en tu crédito hipotecario actual. Estos los puedes conocer solicitando tablas de amortización a ambos bancos, sólo debes comparar la suma total de intereses durante el plazo remanente en ambos casos, la que sea menor será la que representa un mejor costo para tus finanzas. Aunque éste no es el único factor a considerar, ya que si bien puedes pagar más intereses con el refinanciamiento, haciéndolo podrías reducir tu pago mensual, con lo que contarías con más dinero disponible en cada mes en caso que lo necesites. 

Si estás en una situación económica complicada, puedes refinanciar para incrementar el plazo y ayudarte a reducir la mensualidad y no poner en riesgo tu propiedad al dejar de pagar. 

Por ejemplo: si a Pedro le quedan 15 años por pagar de los 20 que eran su plazo original, pero por su situación se le complica cubrir el total de la mensualidad, puede con un nuevo crédito pagar el saldo y extender el plazo por otros 20 años. Así la mensualidad que pagaría sería menor, aunque el plazo total aumentaría 5 años. Aquí lo recomendable es que una vez que la situación financiera de Pedro mejore, realice pagos adelantados. 

Al elegir revisa la tasa de interés, los costos y comisiones asociados y compara los beneficios que te ofrecen las instituciones y elige lo que, en suma, te conviene más en este momento. 

Refinanciar también te puede servir para contratar una hipoteca con pagos fijos y tener mayor certidumbre. Hay quienes tienen una hipoteca a tasa variable, la cual, como su nombre lo dice, implica que el pago puede variar, disminuyendo o incrementando, sin previo aviso. También algunas personas tienen créditos hipotecarios en unidades de inversión o en salarios mínimos, medidas que varían conforme lo hace la inflación, por lo que tienden a incrementar con el tiempo y así la mensualidad puede incrementar de un mes a otro. En estos casos, te conviene refinanciar tu crédito para obtener una tasa fija, lograr una mayor certeza de los pagos a realizar, reducir la mensualidad y organizar tu dinero de forma adecuada. 

Así que ya lo sabes, refinanciar tiene sus ventajas. Compara opciones y haz cuentas para aprovecharlas al máximo, concluyó Juan Luis Ordaz.