El mercado de usos mixtos en Monterrey se encuentra en un momento único. La oferta como la demanda se han incrementado, y contrario a lo que pudiera parecer como una burbuja inmobiliaria, en realidad responde a un nuevo y genuino interés de las personas por vivir en un lugar con acceso a diversos satisfactores —como lo son entretenimiento, cultura, áreas verdes y trabajo, entre otros—, y una oferta renovada de productos inmobiliarios para diferentes perfiles. 

Esta nueva tendencia contrasta con el estilo de desarrollo urbano e inmobiliario de las últimas décadas y que ha probado ser insuficiente para satisfacer las necesidades sociales, económicas y de esparcimiento. Bajo el modelo anterior, la oferta de vivienda se extendía hacia la periferia, desvinculando a las personas de sus áreas de interés diario y aumentando la huella urbana en más de 600%.

Esta falta de visión urbana se demuestra con diversos síntomas, como lo son el incremento de tiempo en tráfico, que a su vez se traduce en pérdida de productividad y tiempo de calidad, desuso del espacio público y contaminación, entre otros.

A medida en que estos síntomas se han acentuado, comienza ahora a resurgir un fuerte interés por regresar tanto al centro de la ciudad como a los subcentros urbanos que fungen como atractivos naturales de una vida en comunidad, con todos los servicios a distancias muy cercanas y convenientes. Esta tendencia mundial ya comienza a hacerse visible tanto en Monterrey como en San Pedro.

 

Real Estate Market, Monterrey, Patricio Garza, CEO Capital Natural Patricio Garza, CEO Capital Natural

 

Real Estate Market, Arboleda, Monterrey, Arboleda. Arboleda.

 

Para que estos subcentros sean funcionales, se requiere de una adecuada planeación de la construcción vertical, así como de la oferta de servicios a su alrededor; solo así se podrá asegurar que estos espacios proporcionen una mejora en la calidad de vida a todas las personas que vivan y convivan en él.

Cada vez es más atractivo vivir en este tipo de lugares, sin embargo permanece un gran reto con las familias jóvenes, quienes muestran una mayor preferencia por el modelo anterior, especialmente por las casas unifamiliares. Ante ello, creemos que se debe continuar promoviendo la creación de comunidades integrales a través del desarrollo inmobiliario sistémico, con una complementariedad de usos que conviertan a la vida vertical en una alternativa con ventajas de convivencia, vida social y comunitaria, contacto con la naturaleza, activación de la economía y oferta comercial, de oficinas y vivienda.O

 


Texto Patricio Garza

Foto: CAPITAL NATURAL