Los eventos deportivos han dejado de ser únicamente una competencia para convertirse en un motivo de viaje que combina entretenimiento, turismo y convivencia. Cada vez más mexicanos planean escapadas para asistir a partidos, torneos o competencias internacionales, privilegiando la experiencia compartida con familiares, parejas o amigos.
La familia, la principal compañera de viaje
El estudio revela que 34% de los mexicanos elegiría viajar con su familia para asistir a un evento deportivo, convirtiendo este tipo de experiencias en una oportunidad para fortalecer la convivencia mientras conocen un nuevo destino.
La tendencia refleja que el turismo deportivo se consolida como una alternativa para combinar vacaciones, actividades recreativas y la pasión por el deporte en un mismo viaje.
La pareja y los amigos también forman parte de la experiencia
En tanto, 27% de los participantes señaló que preferiría realizar este tipo de viajes con amigos, una opción que mantiene vigente el componente social que caracteriza a los grandes eventos deportivos, donde la convivencia y la emoción colectiva forman parte de la experiencia.
El deporte también genera nuevas amistades
Los viajes motivados por competencias deportivas no solo fortalecen relaciones existentes, sino que también favorecen la creación de nuevos vínculos.
La encuesta de Booking.com indica que 44% de los viajeros mexicanos asegura haber hecho nuevas amistades durante un viaje relacionado con algún evento deportivo.
Compartir un estadio, recorrer la ciudad sede o convivir con aficionados de distintos países permite que estas experiencias trasciendan el resultado de una competencia y se conviertan en espacios de intercambio cultural y social.
El turismo deportivo gana relevancia
Además del espectáculo deportivo, los viajeros aprovechan estas visitas para conocer la oferta gastronómica, cultural y turística de las ciudades anfitrionas, generando una mayor derrama económica para hoteles, restaurantes, comercios y servicios turísticos.
Para la plataforma de viajes, estos resultados muestran que los aficionados buscan mucho más que asistir a una competencia: desean vivir experiencias memorables en compañía de familiares, amigos o su pareja, e incluso aprovechar la ocasión para conocer personas con intereses similares.