En medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, desaceleración económica en algunas regiones y cambios en los patrones de viaje, México se consolida como el líder turístico de Norteamérica en 2025.
Para Gloria Guevara, presidenta y CEO del organismo, el desempeño mexicano no es casual. “México viene levantando a la región. Estamos mejor que en 2019, eso habla de la labor que se está haciendo aquí”, afirmó durante su reciente visita al país.
Un entorno global complejo
El turismo mundial aún enfrenta incertidumbres: conflictos internacionales, presiones inflacionarias, ajustes en rutas aéreas y menor dinamismo en algunos mercados emisores europeos hacia Norteamérica.
Bajo ese contexto, México ha logrado capitalizar cambios en los flujos de viajeros. Parte del turismo europeo que ha reducido sus visitas a Estados Unidos y Canadá está optando por destinos mexicanos. A ello se suma la coyuntura en el Caribe, donde problemas operativos en Cuba —como la escasez de combustible para aviones— han redirigido visitantes, principalmente de Canadá y Europa, hacia el Caribe mexicano.
Diversificación y trabajo público–privado
También, el liderazgo mexicano responde a una estrategia de diversificación de mercados emisores y colaboración con la iniciativa privada.
Entre los factores que, según el WTTC, han impulsado el crecimiento destacan:
- Diversificación de mercados internacionales.
- Facilidades migratorias, como la visa electrónica con Brasil y ajustes para turistas colombianos.
- Impulso al turismo cultural y comunitario, especialmente en el Caribe mexicano y la región del Mundo Maya.
- Consolidación de productos como el programa de Pueblos Mágicos.
México, potencia turística e imán de inversión
El posicionamiento internacional del país también se refleja en el interés de inversionistas. Un estudio citado del Financial Times ubica a México entre las cinco naciones que más inversión turística han recibido recientemente.
De acuerdo con la presidenta del WTTC, existen proyectos relevantes en cartera —en puertos, hoteles y trenes— impulsados por grandes grupos internacionales que ya operan en el país o buscan expandirse.
La combinación de infraestructura hotelera consolidada, conectividad aérea creciente y atractivo cultural y natural refuerza la percepción de México como una potencia turística en el continente.
El efecto Mundial y los grandes eventos
Otro catalizador relevante es la organización de la Copa Mundial de Futbol en 2026, que tendrá sedes en México. Este evento, junto con otros encuentros internacionales, anticipa un aumento adicional en la llegada de viajeros, muchos de ellos visitando el país por primera vez.
El pendiente: más promoción y un hub internacional
A pesar del panorama positivo, el WTTC advierte que México podría crecer aún más si refuerza dos frentes estratégicos: promoción turística y conectividad aérea.
“¿Se necesita promoción? Sí se necesita. Podríamos crecer más si tuviéramos un poco más de promoción”, afirmó Guevara.
Motor de Norteamérica
Con una participación creciente en la llegada de visitantes internacionales y un dinamismo superior al de sus vecinos, México se perfila como el principal motor turístico de Norteamérica.
La combinación de ventajas competitivas —proximidad geográfica a Estados Unidos, amplia oferta cultural y de sol y playa, costos competitivos y creciente infraestructura— le permite no solo recuperar terreno perdido tras la pandemia, sino superarlo.
El desafío ahora será sostener el ritmo en un entorno global fragmentado y aprovechar la ventana de oportunidad para consolidarse, en los próximos años, entre los cinco países más visitados del mundo.
Con información de eleconomista.com.mx y milenio.com