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Liverpool implementó un sistema de alumbrado público adaptativo que ajusta la iluminación según el tráfico y los peatones, con ahorros energéticos de hasta 30% en 10 años y menores emisiones de carbono.

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La ciudad de Liverpool ha dado un paso significativo hacia la descarbonización de su infraestructura urbana mediante la instalación de un sistema de iluminación pública adaptativa capaz de responder en tiempo real a las condiciones del tráfico y a la afluencia de peatones.

 

El proyecto, desarrollado por el Ayuntamiento de Liverpool en colaboración con Signify y la empresa McCann, se ha convertido en un referente de cómo la tecnología puede contribuir a crear ciudades más eficientes y habitables.

 

La instalación cubre las principales vías que enlazan el centro urbano con el estadio Hill Dickinson, sede del Everton FC, una zona que registra un importante incremento de movilidad durante los días de partido y otros eventos masivos. La solución permite ajustar automáticamente la intensidad lumínica de acuerdo con la densidad del tráfico, garantizando una mejor visibilidad y mayores condiciones de seguridad para peatones y automovilistas.

La iniciativa cuenta con el respaldo de LiveLabs, un programa de descarbonización vial financiado por el Departamento de Transporte del Reino Unido con una inversión de 30 millones de libras esterlinas, además de la participación de la firma especializada en análisis de datos UpCiti.

 

 

El sistema se basa en luminarias LumiStreet Gen2 de Signify, conectadas a la plataforma Interact City, una red de gestión centralizada que recibe información en tiempo real a través de sensores de conteo de tráfico. Gracias a esta integración, la ciudad puede adaptar los niveles de iluminación únicamente cuando son necesarios, evitando el desperdicio energético asociado a los esquemas tradicionales de horarios fijos.

 

La modernización también representa un cambio en la gestión del mantenimiento. Anteriormente, las autoridades dependían de los reportes ciudadanos para detectar fallas en las luminarias, lo que podía traducirse en retrasos y riesgos para la seguridad. Ahora, el sistema supervisa permanentemente cada punto de luz y detecta automáticamente cualquier incidencia, reduciendo tiempos de respuesta y costos operativos.

De acuerdo con las autoridades locales, la nueva infraestructura podría generar un ahorro energético de hasta 30% durante la próxima década, contribuyendo al objetivo de disminuir las emisiones de carbono y fortalecer la resiliencia de la ciudad frente al incremento de los costos energéticos.

 

Más allá del ahorro, el proyecto refleja una tendencia creciente en las ciudades europeas: utilizar la digitalización para hacer más eficiente la infraestructura urbana. En días de gran afluencia, como los encuentros del Everton, la iluminación puede incrementarse para ofrecer rutas más seguras hacia las estaciones de transporte y las áreas céntricas, mejorando la experiencia de residentes y visitantes.