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El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia, propuso hoy la creación de un pacto del empleo a nivel regional, nacional y global para dar respuesta a la crisis mundial del desempleo
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Por Notimex GINEBRA.- El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia, propuso hoy la creación de un pacto del empleo a nivel regional, nacional y global para dar respuesta a la crisis mundial del desempleo. Ante más de cuatro mil delegados asistentes a la Conferencia Internacional del Trabajo, Somavia advirtió que de no implementarse medidas de inmediato "la crisis del desempleo provocada por la recesión económica podría extenderse hasta ocho años". Subrayó que por la experiencia de crisis pasadas se sabe que el empleo recupera sus niveles previos a la crisis con un desfase de entre cuatro y cinco años, "lo que significa que la crisis del desempleo se podría alargar hasta ocho años". "Los líderes políticos no han puesto atención suficiente al efecto humano y social que este desfase puede acarrear", lamentó Somavia. El pacto global del empleo propuesto por Somavia busca proteger al trabajador así como ayudar a que los efectos de la crisis sean menos devastadores y el sector se recupere con mayor rapidez. El pacto contempla a la protección social como punto de partida y busca promover consultas tripartitas en cuestión de políticas de recuperación. Otros elementos del pacto que el director de la OIT sometió a consideración del plenario es reforzar las políticas del mercado de trabajo activo; salvaguardar empleos viables, apoyar a personas que buscan empleo y la atención a jóvenes y grupos vulnerables. Asimismo el nuevo pacto prevé respaldar a empresas sostenibles, sobre todo a la pequeña y mediana empresa, la protección de los derechos de los trabajadores, en especial en cuestiones discriminatorias. Promueve normas internacionales del trabajo en lo que respecta a las negociaciones del contrato colectivo para enfrentar la deflación de los salarios. Otro elemento del pacto es la inversión intensiva de trabajo en infraestructura y bienes públicos, la inversión en la economía verde del mañana, la inversión en la seguridad alimentaria y el desarrollo rural. Por otra parte, busca la ampliación de protección social, apoyar los sistemas de pensiones, la restructuración del diálogo social en las empresas y el trato justo a los trabajadores migratorios. Somavia señaló que los sentimientos de injusticia crecen en el mundo. "La economía global se descarriló. Unos dormían al mando. Pero todos nos estrellamos", lamentó. Los gastos de la crisis son distribuidos de manera extensa, sin embargo subrayó que las ventajas del crecimiento fueron altamente concentradas. "Estas décadas pasadas han sido difíciles para nosotros", reconoció Somavia al inaugurar los trabajos de la Conferencia que se extenderá hasta el 19 de junio próximo. "La política económica dominante básicamente desatendió los valores fundamentales de la Organización Internacional de Trabajo", condenó. Afirmó que "se han sobrevalorado las capacidades de los mercados para autoregular la economía, pero se subvaloró el papel del Estado y se devaluó el respeto por el medio ambiente, la dignidad de trabajo, los servicios sociales y la función del bienestar en la sociedad". Indicó que este año 45 millones de personas entrarán al mercado laboral y que será necesario que para el 2015 se creen 300 millones de nuevos empleos para poder absorber el aumento de la fuerza laboral. Sin embargo, enfatizó que "las cosas van en la dirección opuesta, pues está prevista una contracción de la economía mundial del 1.3% en 2009 y en cambio se prevé que el desempleo siga creciendo hasta finales de 2010 o hasta 2011". Sobre los recursos que se debe invertir, Somavia apuntó que no se trata de cuánto está dispuesto a gastar cada gobierno sino más bien en cómo concentran sus políticas en lo que para la gente es importante. Cada país tendrá que decidir cuantos recursos deberá poner. Al mismo tiempo, las instituciones de Bretton Woods, la cooperación para el desarrollo y el sistema de Naciones Unidas deberán jugar un papel de refuerzo muy importante, concluyó Somavia.