El arquitecto japonés, Junya Ishigami, cuya obra explora la relación entre arquitectura, naturaleza, paisaje y experiencia humana resultó merecedor de The Barragán Prize, y por tal motivo, Bottega Veneta fue coanfitriona de un almuerzo de celebración en Ciudad de México, organizado en colaboración con La Cuadra.
Nombrado en honor a Luis Barragán —el único arquitecto mexicano galardonado con el Premio Pritzker—, este premio reconoce a quienes desafían las convenciones, amplían las posibilidades de la disciplina y moldean la forma en que las personas habitan el mundo.

Refleja esta iniciativa el compromiso histórico de Bottega Veneta con la arquitectura, el arte y el diseño, así como su convicción en el poder del pensamiento creativo para abrir nuevas posibilidades.
La ceremonia inaugural tuvo lugar el 9 de octubre en La Cuadra, una antigua residencia privada y caballerizas en Ciudad de México, proyectada por Luis Barragán a finales de la década de 1960 y considerada una de las obras más representativas de la arquitectura mexicana del siglo XX.

Para conmemorar la ocasión, Bottega Veneta y su directora creativa, Louise Trotter, organizaron un almuerzo junto a Fernando Romero, reuniendo a amigos de La Cuadra y de la firma —entre ellos Marina Abramovic, Pedro Reyes, Benedetta Tagliabue, Jürgen Mayer H., Raymund Ryan y el embajador extraordinario de Japón en México, Kozo Honsei— para celebrar al ganador Junya Ishigami.
Junya Ishigami

Louise Trotter, Junya Ishigami.
Junya Ishigami ha sido galardonado con prestigiosos premios, entre ellos el Premio del Instituto de Arquitectura de Japón (2009), el León de Oro al mejor proyecto en la 12ª Exposición Internacional de Arquitectura de la Bienal de Venecia (2010), el Premio de Diseño Mainichi (2010), el Premio de Fomento del Arte para Nuevos Artistas (en la categoría de bellas artes) otorgado por el Ministro de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología, el Premio OBEL de la Fundación Henrik Frode Obel (2019), el Premio Frederick Kiesler de Arquitectura y Artes (2024) y el Premio del Instituto de Arquitectura de Japón (2024). Fue nombrado Miembro Honorario del Instituto Americano de Arquitectos (2025) y recibió el Premio Conmemorativo Arnold W. Brunner (2026).
