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Los líderes ciudadanos deberían centrarse en soluciones de diseño resiliente, como la arquitectura flotante.

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El último informe del Panel Intergubernamental sobre del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas, culpó a las ciudades por la “falta de planificación sensible al clima”, por lo que propuso formas de rediseñar los hogares y las áreas urbanas.

 

Una de sus principales preocupaciones es proteger a los ciudadanos del clima extremo y el aumento del nivel del mar.

 

El informe señala que ya se han alcanzado olas de calor récord en el mundo, inundaciones, sequías y tormentas que han causado graves daños a la salud de los ecosistemas y personas, así como a los edificios y la infraestructura social.

“Muchas ciudades y asentamientos han desarrollado planes de adaptación, pero pocos se han implementado […] La exposición a los impactos provocados por el clima, en combinación con la rápida urbanización y la falta de planificación sensible al clima, está afectando a las poblaciones urbanas marginadas y la infraestructura clave”, alerta.

 

 

El informe del IPCC, escrito por 270 investigadores y 67 países, recuerda que los peligros climáticos serán “inevitables”, y destaca que el área clave de oportunidad se encuentra en el entorno construido, pero moderno y actualizado; rediseñado de tal manera que sea “más ecológico, más equitativo y con energía renovable”.

 

El calentamiento global provocado por el hombre ha creado daños generalizados y graves, desplazando a más de 13 millones de personas en Asia y África, solo en 2019.

 

Destaca que, en el entorno ya construido, no se trata solo de eliminar el carbono operativo, sino también hacer que los edificios sean más resistentes. Entre las soluciones que apunta, están la construcción de casas sobre pilotes o arquitectura flotante.

Para evitar afectaciones por inundaciones, el IPCC propone mayores inversiones en pavimentos permeables y sistemas de túneles subterráneos para absorber las aguas pluviales.

 

“Si los líderes mundiales se sientan de brazos cruzados y dejan que nuestras ciudades fracasen, todos fracasaremos. No hay tiempo que perder”, apunta.