Grupo México planea invertir entre 4,000 y 6,000 millones de dólares en los próximos tres años para ampliar y modernizar las operaciones de su filial estadunidense Asarco, en un contexto de creciente demanda global de cobre y de mayor interés estratégico por asegurar el suministro de minerales críticos.
Cabe señalar que el anuncio fue realizado por Leonardo Contreras, director de la división minera de Grupo México, durante una conferencia telefónica con analistas e inversionistas, después de presentar los resultados financieros y operativos del tercer trimestre de 2026.
Grupo México apuesta por ampliar su capacidad en Estados Unidos
La expansión de la mina Ray es uno de los proyectos centrales del programa de inversión. La compañía mantiene trabajos para ampliar sus operaciones y realiza estudios de viabilidad para evaluar alternativas que permitan optimizar el aprovechamiento del yacimiento.
Otro de los activos estratégicos es la fundición y refinería de Hayden, cuya posible reactivación permitiría recuperar capacidad de procesamiento de cobre en territorio estadunidense.
De acuerdo con las estimaciones presentadas por la empresa, Hayden tiene potencial para procesar hasta 1.4 millones de toneladas anuales de concentrado de cobre. Su recuperación podría aportar alrededor de 350,000 toneladas métricas de cobre contenido y, en combinación con la infraestructura refinadora del grupo, contribuir a alcanzar una capacidad de hasta 500,000 toneladas métricas.
Menor producción de cobre impulsa la estrategia de expansión
La inversión anunciada se produce después de que Grupo México registrara una disminución interanual de 1.9% en su producción global de cobre durante el tercer trimestre de 2026, cuando alcanzó 260,322 toneladas.
Ahora bien, el retroceso estuvo relacionado principalmente con menores volúmenes de extracción en sus operaciones de Perú y Asarco, en Estados Unidos. El aumento de la actividad minera en México compensó parcialmente estas caídas.
Pese a este resultado, la empresa mantiene sus planes de expansión y modernización, con el propósito de fortalecer sus activos y ampliar su capacidad productiva en los próximos años.
La demanda global de cobre refuerza su importancia estratégica
Como se sabe, el cobre es un insumo esencial para las redes eléctricas, los vehículos eléctricos, las energías renovables y los centros de datos, sectores que requieren mayores volúmenes de metal para desarrollar y ampliar su infraestructura.
En este escenario, asegurar el suministro y contar con capacidad de procesamiento se han convertido en asuntos relevantes para la industria y el comercio internacional. La disponibilidad de minerales críticos también adquiere importancia en un entorno geopolítico en el que Estados Unidos busca fortalecer sus cadenas de suministro y reducir vulnerabilidades externas.
Durante los próximos trimestres, los avances en Ray y la posible reactivación de Hayden serán determinantes para establecer el alcance de la inversión, los plazos de ejecución y la capacidad adicional que el grupo podrá incorporar a sus operaciones.
Con información de petroleoenergia.com y elimparcial.com