La calidad del aire se ha convertido en uno de los mayores retos para las ciudades del siglo XXI. Con el objetivo de fortalecer las acciones locales frente a este problema de salud pública, Bloomberg Philanthropies anunció una inversión de 45 millones de dólares para ampliar el alcance de Breathe Cities, iniciativa global que desarrolla en alianza con Clean Air Fund y C40 Cities, durante la Semana de Acción Climática de Londres.
Como parte de esta nueva etapa, Addis Abeba y Madrid se incorporarán a las 14 ciudades que ya integran Breathe Cities, elevando a 16 el número de gobiernos locales que forman parte de esta plataforma internacional. Además, la iniciativa ha involucrado a más de 60 ciudades en todo el mundo mediante programas de intercambio técnico, capacitación y aprendizaje entre pares para acelerar la adopción de soluciones exitosas.
Para Michael Bloomberg, enviado especial de las Naciones Unidas para la Ambición y las Soluciones Climáticas y fundador de Bloomberg Philanthropies, "a través de Breathe Cities, los líderes locales siguen marcando la pauta en la limpieza del aire".
El empresario destacó que cada avance no solo contribuye a reducir emisiones, sino que también salva vidas, mejora la salud pública y hace que las ciudades sean espacios más seguros y atractivos para vivir y trabajar.
Lanzada en 2023 e inspirada en experiencias piloto desarrolladas en Londres y Varsovia, Breathe Cities nació para ayudar a los gobiernos municipales a transformar los datos sobre calidad del aire en políticas concretas. El programa responde a una necesidad creciente: aunque muchas ciudades conocen las principales fuentes de contaminación –como el transporte o los sistemas de calefacción–, frecuentemente carecen de información local precisa y de la capacidad técnica para diseñar intervenciones efectivas y medir sus resultados.
Por su parte, Sadiq Khan, alcalde de Londres y copresidente de C40 Cities, reconoció que la capital británica ha desarrollado la zona de aire limpio más grande del mundo, una de las mayores flotas de autobuses eléctricos y una red de más de 500 calles escolares equipadas con sensores de calidad del aire. "Desde Bogotá hasta Sofía, ciudades de todo el mundo están adoptando y ampliando zonas de aire limpio inspiradas en la experiencia de Londres", señaló.