Miami está tomando medidas para reducir los residuos plásticos, y la Comisión Municipal aprobó por unanimidad una nueva resolución destinada a eliminar los plásticos de un solo uso de los contratos y concesiones de la ciudad.
Esta medida refleja la creciente preocupación mundial por el impacto ambiental y sanitario de los residuos plásticos. Los plásticos de un solo uso siguen siendo una de las principales causas de la basura urbana y la contaminación marina, y muchos de ellos tardan siglos en descomponerse. La creciente evidencia de microplásticos en los ecosistemas marinos, así como en la sangre y los tejidos de los órganos humanos, ha intensificado aún más los llamamientos a la acción.
Según la nueva política, Miami exigirá que los futuros contratos con las concesiones prohíban los plásticos de un solo uso siempre que sea posible, mientras que las concesiones gestionadas por la ciudad deberán eliminarlos en el plazo de un año. Se mantendrán algunas excepciones limitadas, en particular para ciertos alimentos preenvasados, para garantizar la viabilidad operativa.
Esta política se alinea estrechamente con los esfuerzos más amplios para proteger Key Biscayne, un recurso natural fundamental para la ciudad. Al centrarse en las operaciones de adquisición y concesión, la iniciativa busca reducir el volumen de plástico que llega a los sistemas de drenaje pluvial, canales y vías fluviales locales.
Se basa esta iniciativa en las medidas ya existentes en Miami para reducir el uso de poliestireno expandido en parques y playas, y forma parte de una estrategia de resiliencia más amplia centrada en la protección del medio ambiente, la salud pública y la gestión urbana sostenible.