El sector restaurantero en México inicia 2026 con un panorama de cautela. Tras un año marcado por la resistencia operativa y la contención de costos, la industria no anticipa una expansión acelerada, sino un periodo de ajustes internos para enfrentar un entorno más exigente en materia laboral y fiscal.
“Esperamos un crecimiento anual alrededor del 5%”, señaló Claudia Ramírez, presidenta ejecutiva de Canirac, quien advirtió que este avance estará condicionado a la capacidad de cada establecimiento para adaptarse a los nuevos costos.
Un inicio de año con presión inmediata
Uno de los principales retos para los restaurantes llegará desde el primer mes del año con el incremento de 13% al salario mínimo, un ajuste que impactará de forma directa la estructura de costos, especialmente en un sector intensivo en mano de obra.
El aumento salarial reducirá los márgenes de operación, sobre todo para micro y pequeños negocios, que cuentan con menor capacidad financiera para absorber el alza sin trasladarla al precio final. En muchos casos, los restaurantes deberán elegir entre ajustar su operación o enfrentar un deterioro en su rentabilidad.
“Los temas fiscales… les van a afectar directamente en el flujo de efectivo”, advirtió Ramírez, al referirse al impacto que enfrentarán los negocios más pequeños del sector.
Ajustes operativos antes que expansión
Ante este escenario, la industria restaurantera entrará en una etapa de análisis detallado de su operación. Los ajustes no serán superficiales, sino estructurales, con revisiones a plantillas laborales, rediseño de menús, control de insumos y, en algunos casos, reconfiguración del modelo de negocio.
“Cuando empiecen a vivir esto al inicio del año, van a tener que empezar a revisar qué decisiones tienen que tomar”, explicó la presidenta ejecutiva de Canirac.
En los casos más extremos, algunos restaurantes podrían optar por cerrar sucursales o frenar planes de expansión, priorizando la viabilidad financiera sobre el crecimiento acelerado. La toma de decisiones será más prudente y basada en el comportamiento real de los costos.
El primer trimestre, clave para el sector
La experiencia de 2025 ha dejado una mayor conciencia sobre los riesgos regulatorios y legislativos, lo que ha cambiado la forma en que los empresarios del sector planean el corto y mediano plazo.
“Tenemos que esperarnos un poquito a ver cómo arranca”, señaló Ramírez, al subrayar que el desempeño de los primeros meses marcará la pauta del resto del año.
Un año de contención y eficiencia
Aunque existe expectativa de crecimiento, 2026 será, para muchos restaurantes, un año enfocado en sobrevivir con rentabilidad, más que en crecer de manera agresiva. Aquellos negocios que logren ajustar costos, optimizar su operación y mantener disciplina financiera tendrán mejores condiciones para aprovechar una recuperación más sólida hacia adelante.
Con información de eleconomista.com.mx