Las piezas del artista danés, algunas nunca antes vistas en el Reino Unido, invitan a reflexionar sobre las problemáticas del cambio climático.

Las piezas del artista danés, algunas nunca antes vistas en el Reino Unido, invitan a reflexionar sobre las problemáticas del cambio climático.

El Tate Modern de Londres alberga una exposición de tres décadas de trabajo del artista Olafur Eliasson que reúne cerca de 40 obras, algunas de ellas, nunca antes vistas en Reino Unido; otras diseñadas específicamente para Olafur Eliasson: In Real Life. Una estructura de andamios de 11 metros de largo con agua que cae sobre su superficie hace honor a su nombre: Waterfall, es la primera en recibir a los visitantes fuera del museo de Londres.

Adentro, el interés de Eliasson por los fenómenos naturales y los patrones climáticos continúa, con exploraciones de luz, agua y neblina en varias de sus obras. Estos incluyen la pieza más antigua de todo el espectáculo, Beauty, diseñada en 1993, que se trata de un arcoíris interior creado por el brillo de la luz a través del agua que cae suavemente. Como muchas de las obras del programa, éstas animan al espectador a considerar su relación con el entorno natural y el impacto que el comportamiento humano tiene sobre él.

Olafur Eliasson: In Real Life está a cargo de Mark Godfrey, curador de arte internacional de Tate Modern, con la curadora asistente, Emma Lewis. La exposición, disponible a partir del 11 de julio de 2019 hasta el 5 de enero de 2020, marca el regreso del artista al museo de Londres después de Ice Watch, presentada a finales del año pasado y en la que instaló 24 bloques de hielo glacial –extraídos de las aguas alrededor de Groenlandia– fuera del museo, donde se fundieron gradualmente.