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El panorama económico para 2010 sigue siendo "muy incierto" y lo que queda de 2009 será "difícil" pese a la incipiente recuperación, advirtió el presidente del Banco Mundial (BM)Robert Zoellick
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Por Real Estate Market CIUDAD DE MEXICO.- El panorama económico para 2010 sigue siendo "muy incierto" y lo que queda de 2009 será "difícil" pese a la incipiente recuperación, advirtió el presidente del Banco Mundial (BM)Robert Zoellick. Con información de El Financiero en línea donde Zoellick alertó "Es demasiado pronto para declarar victoria", todo esto en una rueda de prensa en Estambul (Turquía) en vísperas de la Asamblea Anual conjunta del BM y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para el presidente del Banco Mundial el peligro en estos momentos no es ya "el de un colapso en la economía mundial", sino el de la "autocomplacencia". "Si la crisis disminuye habrá una tendencia natural a volver a hacer las cosas como antes y resultará más difícil convencer a los países para que cooperen en la solución de muchos de los problemas que condujeron a esta crisis", afirmó Zoellick. Afirmó que esos problemas pusieron en peligro las vidas de millones de personas e insistió en la necesidad de aprovechar este momento para abordar las reformas necesarias. En términos más generales, el presidente del Banco Mundial afirmó que "uno de los legados de esta crisis" es el reconocimiento de un cambio en la estructura económica global de poder. "Las últimas proyecciones económicas muestran cómo China e India están ayudando a la economía global a salir de la recesión", explicó Zoellick, quien añadió que otros países en América Latina, el sureste asiático y Oriente Medio pueden actuar también como motores de crecimiento. El presidente del BM valoró esa tendencia como positiva al señalar que "una economía multipolar, menos dependiente del consumidor estadounidense, será también una economía más estable". En su opinión, los acuerdos de Bretton Woods que se forjaron tras el final de la II Guerra Mundial y que dieron origen al FMI y el Banco Mundial aparecen cada vez más "desfasados" en esa economía multipolar. De ahí, subrayó Zoellick, la necesidad de avanzar en una nueva dirección, lo que implica, entre otras cosas, el otorgar mayor poder de voto a los países emergentes en los organismos multilaterales como el FMI y el BM. En ese sentido, el G20, que agrupa a los principales países desarrollados y en desarrollo, se comprometió la semana pasada durante su reunión en Pittsburgh (EEUU) a incrementar el peso de los países en desarrollo en al menos un cinco por ciento en el FMI y un tres por ciento en el BM. Zoellick recordó hoy que ese 3% adicional permitiría a los países en desarrollo tener un total del 47% del voto en el Banco Mundial y señaló que su objetivo es incrementar ese listón hasta el 50%. Por lo demás, el directivo hizo hincapié hoy en que las crecientes necesidades de préstamos de los países en desarrollo hacen necesaria una ampliación de capital en el Banco Mundial. "A mediados del próximo año empezaremos a afrontar serias limitaciones", afirmó el responsable del BM, quien recordó que a principios del año pasado los socios de la institución solicitaron que el Banco aumentase sus préstamos hasta los 100.000 millones de dólares en los próximos tres años. "La demanda avanza ya más allá de esa cantidad", dijo. Apuntó que las limitaciones económicas afectan a las distintas divisiones del BM, incluida su filial para el sector privado, la Corporación Financiera Internacional (CFI), que apoya al sector privado en los países en desarrollo. El Banco Mundial triplicó sus préstamos, hasta los 33.000 millones de dólares, durante el último año fiscal que finalizó el 30 de junio y espera que esa cifra aumente hasta los 40.000 millones de dólares o más en el presente ejercicio fiscal.