Fue la compañía londinense de servicios financieros, Barclays, quien reconoció el impacto negativo de una posible imposición arancelaria.

Mario Vázquez

Ante la eventual aplicación de un arancel del 5% a los bienes importados desde México, por parte de la administración del presidente Donald Trump, se generaría una contracción en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional de 0.5%: “La estimación que tenemos del impacto puntual de esa medida en la actividad económica es de alrededor de 0.5 puntos porcentuales del PIB en un trimestre. Es decir, si las tarifas se aplican y se mantienen en un trimestre, esa sería la caída que tendría. Esto no considera probables segundos efectos por confianza. Si lo pusiera hoy, la economía (en lugar de crecer 1.2%) crecería de 0.5 a 0.7%” aseveró Marco Oviedo, Jefe de Investigación Económica para América Latina de Barclays México.

Destacó, además, que la potencial amenaza por esas tarifas a la economía mexicana puso tensión en los mercados los últimos días, los mercados no sobrerreaccionaron al anuncio, aunque la solución final al conflicto migratorio, vislumbra,  será política. Sobre una afectación por las diversas calificaciones que le han dado a Pemex, destacaron el rol del papel que está jugando la nueva administración con el tema para hacerla más eficiente:

“En la parte de finanzas públicas, lo que ha generado este gobierno diría, son tres cosas: este gobierno está comprometido en mantener finanzas públicas sanas y hacer los ajustes para no endeudarse de más; por la parte de política pública, está respetando la autonomía del Banco de México (Banxico) y cuyo objetivo es controlar la inflación. No ha habido presión para bajar las tasas; en tercer lugar, hay un compromiso de gobierno hacia Pemex, para darle liquidez y que enfrente sus obligaciones”, destacó por su parte Raúl Martínez Ostos, presidente del Consejo de Barclays México.

Martínez Ostos aseveró que parte del rol de las agencias calificadoras es tratar de vislumbrar los riesgos y eso se ve reflejado en la calificación de Pemex. Aunque ello “no necesariamente el que bajen una calificación sea el desastre total, o el que la suban. Son periodos. Yo creo que las agencias calificadoras venían mostrando su preocupación sobre el riesgo México desde ya hace algunos años”.