Shanghái continúa consolidándose como uno de los principales escenarios de la arquitectura contemporánea. En el distrito de Jing'an, el estudio británico RSHP (Rogers Stirk Harbour + Partners) completó ONE Shanghai, un rascacielos de uso mixto que reinterpreta la tradición urbana de la ciudad mediante una composición arquitectónica inspirada en los históricos longtang.
Un rascacielos inspirado en los longtang
En lugar de concebir la torre como un volumen monolítico, RSHP fragmentó el edificio en tres cuerpos verticales. Esta estrategia reduce visualmente su escala y genera una silueta más ligera dentro del skyline de Shanghái.

Los tres volúmenes están conectados por una serie de espacios comunes y vacíos verticales que evocan la estructura de los tradicionales callejones de la ciudad. Según el despacho, el objetivo fue trasladar el carácter social y la conectividad de los longtang a un edificio de gran altura, creando lugares de encuentro para quienes trabajan y visitan el complejo.
Uno de los principales atributos del proyecto es su relación con el espacio público. La planta baja incorpora plazas ajardinadas, áreas comerciales y recorridos peatonales que conectan directamente con Zhang Garden, favoreciendo una transición natural entre el patrimonio histórico y el nuevo desarrollo urbano.

ONE Shanghai forma parte de un amplio programa de regeneración urbana en el distrito de Jing'an, donde antiguos barrios históricos conviven con nuevos desarrollos de alta densidad. El proyecto busca fortalecer esa convivencia mediante una arquitectura que reconoce la memoria del lugar sin renunciar a la innovación.