Durante el periodo vacacional de Semana Santa, Cancún mantuvo una ocupación hotelera que rebasaba el 60%, informó la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur).

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El secretario de turismo federal, Miguel Torruco Marqués, había anticipado en días anteriores una ocupación en el destino de hasta 58%. En este sentido, se confirmó la visita de más de 112 mil turistas.

Cozumel, en tanto, alcanzó una tasa ocupacional del 53.2%; Riviera Maya, 38.7%; y la Gran Costa Maya, 29.8 por ciento.

Lo anterior, pese a que desde el pasado 1 de abril entró en vigor el nuevo impuesto a turistas extranjeros que quieran vacacionar en cualquier destino de Quintana Roo.

La Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) explicó, a través del Servicio de Administración Tributaria de Quintana Roo (SATQ), este pago es un “servicio de aprovechamiento”.

El impuesto, que lleva por nombre “Aprovechamiento Patrimonial por el uso de los bienes muebles inmuebles e intangibles del Estado / Derecho de Aprovechamiento de Bienes de Dominio Público” debe ser pagado a la hora de la reservación del viaje, durante la estancia o al abandonar el estado.

Se trata de un pago obligatorio por un monto de 2.4 Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a 224 pesos, para todos los turistas foráneos, exceptuando a menores de 15 años.

La ley, aprobada por el Congreso local en 2020, pretende que el gobierno del estado recaude 600 millones de pesos en lo que resta de 2021, señaló el director general de SATQ. Asimismo, “permitirá la generación de empleos […] cuyo principal propulsor será el turismo que, desde luego, verá a nuestra entidad como un fuerte atractivo para visitar”.

Por su parte, Marisol Vanegas Pérez, secretaria de Turismo en QR, había señalado en días previos que la iniciativa de cobro se deriva de la reducción de recursos federales que enfrentará la entidad en este año.

Cabe destacar que hoteleros del destino habían solicitado retrasar el nuevo impuesto hasta enero o febrero de 2022 ante la incertidumbre, pues consideran que esta inversión extra podría ‘obligar’ a los turistas extranjeros a vacacionar en cualquier otro destino de playa en el país.