Todo indica que su evolución productiva se está moderando de la mano con la economía en su conjunto, aunque algunos elementos hacen temer una posible desaceleración de mayor intensidad.

La industria de la construcción creció 2.5% en 2015, a la par de la economía en su conjunto, pero para 2016 se prevé que su desempeño se ubique por abajo del Producto Interno Bruto (PIB) nacional ocasionado por el estancamiento de la obra pública y el debilitamiento de la edificación, que en los años recientes ha sido el principal motor del sector.

De acuerdo con el reporte Situación Inmobiliaria México de BBVA Bancomer, la construcción tendrá una expansión en 2016 a un ritmo anual de 0.6%, por debajo del promedio de la economía que será de 2.6% según la institución financiera. Con una visión más optimista, el presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Gustavo Arballo Luján, afirmó en declaraciones de prensa que se registrará un crecimiento de entre 2.0 a 2.5% para este año, a pesar de la devaluación del peso frente al dólar y la volatilidad económica actual.

 

 

El líder de los constructores del país basó sus proyecciones en que la industria privada tendrá mayor participación y seguirá invirtiendo en vivienda, infraestructura, esquemas de concesiones y Asociaciones Pública Privada (APPs), donde existen alrededor de 200,000 millones de pesos (mdp) para seguir con proyectos.

Otro pronóstico para 2016 sobre la industria de la construcción es de Scotiabank, que prevé un desempeño ligeramente por debajo de la economía en su conjunto. Por una parte considera que el país crecerá un 2.3% en 2016, mientras que la construcción avanzará a un ritmo del 2% anual.

Los especialistas de BBVA Bancomer pronostican que la edificación moderará su ritmo de crecimiento, sobre todo en su segmento productivo (centros comerciales, parques industriales y edificios corporativos) debido a la pauta de expansión que presentó en años previos, el cual  fue muy intenso y de lo contrario no podrián  sostenerlo. Por su parte, la edificación de vivienda se verá afectada por los menores montos de subsidio, que impactará la construcción de vivienda de interés social.

 

 

Anticipan que luego de crecer 3.2% anual en 2015, para este año la edificación apenas lo hará en 0.3%. Mientras tanto, la obra civil que avanzó 0.2% el año pasado, repuntará a un ritmo anual de 0.9%  en 2016.

En términos de tendencia, durante el último trimestre del año pasado, el sector construcción mostró una fuerte contracción, incluso durante los meses de noviembre y diciembre registró tasas de crecimiento negativas. Pese a ello, el arranque en este año tuvo un repunte importante al obtener tasas de crecimiento anual de 3.9, 3.5,  -1 y 3.6% para los meses de enero, febrero, marzo y abril respectivamente (2.4% acumulado en el primer cuatrimestre) esto de acuerdo con la información que reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Respecto a este desempeño, analistas de Banorte-Ixe opinaron que es probable que la industria de la construcción privada siga recuperándose gracias al mejor desempeño que han presentado tanto el ingreso de los hogares mexicanos como los indicadores de crédito bancario. Sin embargo, esta recuperación será acotada por la caída que ha sufrido la inversión en proyectos públicos derivado del recorte realizado por el Gobierno Federal al gasto presupuestal.

En opinión de los analistas de BBVA Bancomer, el PIB de la construcción tuvo un buen desempeño el año pasado gracias al impulso de la edificación; sin embargo, el 2016 comenzó con un crecimiento menor respecto a lo observado en el mismo periodo del año previo; esta baja en su dinamismo se inició a partir de finales de 2015, desde que la obra civil se ha mantenido rezagada por el disminución en el gasto de infraestructura.

 

CICLO DE LA CONSTRUCCIÓN

 

Durante el año 2014, el sector logró darle la vuelta al proceso recesivo que experimentó desde el último año de gobierno de Felipe Calderón y el arranque de Enrique Peña Nieto, al crecer cerca de 2%; en 2015 aceleró su pasó y logró una expansión de 2.6 por ciento.

El 2014 lo inició en recesión pero logró revertir la tendencia para concluir el año con una buena expansión. Sin embargo, el inicio de 2015 fue de manera inversa, empezando con un buen ritmo de crecimiento pero más adelante,  la construcción perdió fuerza y terminó registrando dos meses consecutivos con tasas negativas.

 

La construcción acortó su ciclo económico en 2014 para empezar a crecer antes de lo previsto. La construcción acortó su ciclo económico en 2014 para empezar a crecer antes de lo previsto.

 

La edificación tendría que ser, una vez más, la fuerza del sector de la construcción para seguir creciendo. La edificación tendría que ser, una vez más, la fuerza del sector de la construcción para seguir creciendo.

 

Por su parte, el valor bruto de la construcción arrojó números negativos tres meses antes que la producción del sector. En particular, el sector público mantuvo una baja durante casi todo el año pasado, mientras que su contraparte privada avanzó en la primera mitad del 2015, pero en el último trimestre recayó.

En opinión de los especialistas de BBVA Bancomer, “la construcción acortó su ciclo económico durante el 2014 para empezar a crecer antes de lo previsto. En 2016 el ciclo también puede cambiar iniciando una fase de menor crecimiento, sobre todo, si consideramos el ajuste al gasto en infraestructura”.

Dos elementos básicos que consideran para que la perspectiva del sector sea de fuerte moderación en su desempeño durante este

año son:

 

  • El estancamiento de la obra civil, en buena medida, por los recortes al gasto público.
  • La edificación productiva moderará el fuerte ritmo de expansión de los años previos.

 

Los analistas de Invex apoyan mucho esa tendencia, al señalar que el recorte al gasto público y la incertidumbre que rodea el escenario de  crecimiento podrían derogar la inversión en construcción.

 

¿RECUPERACIÓN?

 

En Banorte-Ixe opinan que es probable que la industria de la construcción privada siga recuperándose, gracias al mejor desempeño que han presentado tanto el ingreso de los hogares mexicanos como los indicadores de crédito bancario. Sin embargo, esta recuperación será acotada por la caída que ha sufrido la inversión en proyectos públicos derivado del recorte realizado por el Gobierno Federal al gasto presupuestal.

Al respecto, el reporte Situación Inmobiliaria indicó que la desaceleración de la edificación y un panorama gris para la obra civil en 2016 nos llevan a pensar que el sector de la construcción podría tener poco espacio para crecer. La infraestructura y su efecto en la obra civil llevarían a un avance más por efecto base; mientras que la edificación tendría que ser una vez más la fuerza del sector para mantenerse creciendo.

“Algunos indicadores que consideramos adelantados para el sector de la construcción presentan una perspectiva poco positiva”, concluyeron.

 

La recuperación del sector de la construcción estará acotada por el recorte del gasto público.
La recuperación del sector de la construcción estará acotada por el recorte del gasto público.

 

 


Texto:Jesús Arias

Foto: JAY CONSTRUCCIONES, ARCHITIZER, El Regio