El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó a la alza su visión 2021 de crecimiento para México, al pronosticar un crecimiento de 4.3% mejorando su escenario previo de 3.5% y mejoró a 2.5% para 2022 desde el 2.3% previo de octubre, de acuerdo con sus Perspectivas Económicas Mundiales.

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Fundamentalmente, este ajuste positivo del FMI obedece a una mejoría que anticipa para la economía de Estados Unidos.

De acuerdo con un análisis de Intercam Casas de Bolsa, "los riesgos al alza para la perspectiva son algunas posibles noticias favorables en el desarrollo y distribución de vacunas, que podrían reforzar la confianza, el consumo y la inversión. Sin embargo, a la baja persisten riesgos relacionados con la aparición de nuevas variantes del virus y un resurgimiento en el número de casos, retrasos en la distribución de vacunas, desorden social por la creciente desigualdad provocada por el virus, o un retiro demasiado pronto de los estímulos para incentivar la actividad económica. En un escenario optimista, el crecimiento en 2021 podría ser de hasta 6.25% (5.2% para 2022), mientras que en el escenario negativo el crecimiento sería más moderado en 2021 (4.75%)".

El Fondo proyecta un crecimiento de 5.5% en el PIB global durante 2021, 0.3% por arriba de las últimas estimaciones publicadas en octubre pasado. Para 2022 no hay cambios y el crecimiento proyectado se mantuvo en 4.2%, mientras que la contracción esperada para 2020 se colocó en (-) 3.5%.

Intercam señaló que "los ajustes se dan por dos factores: el inicio de los programas de vacunación a escala global y el anuncio de nuevos estímulos fiscales en economías avanzadas. La aprobación de vacunas y su distribución han elevado las expectativas de ver un final eventual a la pandemia. Además, la recuperación al cierre de 2020 había comenzado a tomar más fuerza de lo esperado y el anuncio de nuevo estímulos (especialmente en Estados Unidos y Japón) respalda las estimaciones de mayor crecimiento; aunque aún se han registrado nuevas cuarentenas que siguen amenazando con debilitar la recuperación mientras se logra la inmunidad. El escenario base está fundamentado en que las nuevas cuarentenas obstaculizarán la recuperación a principios de 2021, pero en la segunda mitad del año se fortalecerá la reactivación. Se proyecta un acceso amplio a las vacunas a partir del verano en todo el mundo y una disminución en el número de casos; pero no se proyecta el final de la pandemia sino hasta el cierre de 2022. Se asume además que los bancos centrales mantendrán la política monetaria expansiva hasta 2022, con condiciones financieras favorables durante ese periodo".