De acuerdo con información del Banco de México (Banxico) el saldo de la cartera de crédito de la banca al sector privado finalizó 2020 con una contracción anual real de -4.6%.

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El costo del crédito hipotecario que ofrece la banca detuvo en los dos meses finales de 2020 su movimiento de baja, pero ello no evitó que al cierre de año se ubicará como el financiamiento más dinámico que la banca ofreció al sector privado en todo el año pasado.

De acuerdo con información del Banco de México (Banxico) el saldo de la cartera de crédito de la banca al sector privado finalizó 2020 con una contracción anual real de -4.6%, observando caídas en el crédito al consumo y a las empresas, en tanto que el otorgado para financiar vivienda fue el único con  crecimiento.

Las cifras del banco central indican que el saldo de la cartera a la vivienda (crédito hipotecario) se ubicó en 983 mil millones de pesos (mdp) al cierre de diciembre pasado, lo que significó un crecimiento anual real de 5.3%, mejorando el desempeño de meses previos.

Dada la fuerte recesión que vivimos, el desempeño de este segmento fue muy destacado, sosteniendo una tendencia positiva de colocación hipotecaria antes del periodo inicial de confinamiento y posterior a este, sobre todo en los meses finales del año recién concluido.

A su interior, el crédito a la vivienda de interés social reportó una contracción de-15.4% anual, pero la de interés medio y residencial un gran repunte a un ritmo anual de 6.9%; este último segmento significa el 94.4% del saldo total de la cartera de este segmento.

La tendencia a la baja de las tasas de interés del costo hipotecario, que las llevaron a un mínimo histórico promedio en octubre pasado, contribuyó mucho en alentar la buena colocación que se observó en medio del entrono crítico de la economía, caracterizada por una caída histórica de la producción y un elevado nivel de desempleo formal.

En contraste, el saldo de la cartera de crédito al consumo presentó un desplome de -11.5% real anual en 2020, en tanto los créditos a las empresas y las personas físicas con actividad empresarial retrocedió 4.5% en todo el año pasado.