A pesar de las condiciones económicas adversas, el crédito a la vivienda que otorga la banca logró mantener un ritmo positivo de crecimiento.

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En medio de un año donde el empleo se vio afectado y los ingresos de muchas personas se ajustaron por la crisis de la pandemia, la tendencia a la baja de las tasas de interés del crédito hipotecario estimuló la demanda de tal manera que el crédito de la banca a la vivienda fue el más dinámico entre el financiamiento que las instituciones otorgan al sector privado.

De acuerdo con información del Banco de México, a través de los Agregados Monetarios y Actividad Financiera correspondiente a noviembre de 2020, la cartera vigente otorgada por la banca al sector privado, presentó una contracción real de -4.2% en el onceavo mes del año, en términos anuales, siendo el crédito a la vivienda el único que creció.

Precisamente el saldo de la cartera del crédito a la vivienda presentó un crecimiento anual real del 4.9%, mejorando ligeramente la dinámica observada hasta los meses previos.

La información del banco central indicó que el saldo de la cartera del crédito al consumo fue la que más se deterioró con un retroceso -11.1% anual real, en tanto la cartera de crédito a las empresas y personas físicas con actividad empresarial se contrajo -4.1 por ciento.

El saldo de la cartera de crédito a la vivienda se ubicó en 975 mil 100 millones de pesos (mdp) en noviembre de 2020.

Comparativamente, en noviembre de 2019 la cartera de crédito de la banca al sector privado crecía a un ritmo anual real de 2.8%, con un repunte de 2.65 en el crédito al consumo, 1.3% en el financiamiento de las empresas y 7.6% anual real en el crédito a la vivienda.

El fuerte impacto de la pandemia sobre la actividad económica y el empleo, afectaron el crédito a las empresas que tuvieron un ciclo de crecimiento cuando la necesidad de acceder a capital de trabajo acercó a las empresas a los bancos; sin embargo, en general la fuerte recesión económica se ha reflejado en la demanda de éste, al igual que en el crédito al consumo.

En tanto el crédito a la vivienda encontró en tasas de históricamente bajas un buen aliciente para seguir impulsando la colocación, sobre todo en el segundo semestre del año, luego del periodo de confinamiento.