Financiamiento, motor para el desarrollo

F O R U M 170 | Real Estate Market C on fuegos artificiales Dubai inauguró el edificio más alto del mundo, con la esperanza de alejar la atención inter- nacional de la profunda crisis financiera del emirato del Golfo Pérsico y reencender el optimismo que alimentó su creci- miento turbocargado. Los creadores del edificio finalmente revelaron la altura total del rascacielos: 828 metros, que desde hace tiempo eclipsó a su más in- mediato rival, la Taipei 101 en Taiwán, que tiene 508 metros. Miles de habitantes y turistas atestaron los alrededores de la to- rre de más de 800 metros de alto y que tiene 164 pisos. Tras caer la noche, un elaborado juego de fuegos artificiales que se despren- dieron de la torre la hizo asemejar a un árbol de Navidad colosal. El gobernante hereditario del emirato de Dubai develó una placa ubicada en la base del rascacielos. Los festejos incluyeron danzas tradicionales del Golfo Pérsico y paracaidistas que aterri- zaron cerca de la base del edificio, con equipos con los colores de los Emiratos Árabes Unidos. Esta apertura fue retrasada dos veces desde que su construcción inició en 2004, y marcó otro hito para este emirato profundamente endeudado con su propensión a la búsqueda de nuevos récords. Dubai, uno de los siete miembros de los Emiratos Árabes Unidos, se hizo una reputación por los excesos en la creación de is- las artificiales recortadas como palmeras y una pista de nieve cu- bierta en el desierto. Con la confianza de los inversores gravemente golpeada en Dubai, por el anuncio del emirato en noviembre de que buscaría una paralización de deuda para uno de sus grandes conglomerados empresariales, la torre del Burj Dubai es vista como un comienzo positivo para el año después de un 2009 gris. El proyecto ha sido vigilado por grupos de derechos humanos, quienes se han opuesto al trato que se ha dado a los albañiles, y también por ecologistas que dijeron que la torre actuaría como una poderosa aspiradora que incrementaría la ya masiva emisión de dióxido de carbono de la ciudad. Pero a pesar de las críticas, muchos dicen que el edificio, cuyo coste se cree que es de mil 500 millones de dólares (mil 40 millo- nes de euros), es una maravilla arquitectónica. Los expertos creen que los problemas financieros recientes de Dubai no han dañado las ventas en el Burj -que significa torre en árabe-, de aproximadamente mil 100 unidades residenciales, y di- cen que casi todas han sido vendidas. El sector de la construcción de Dubai se hundió a finales de 2008 cuando la crisis económica mundial golpeó el emirato des- pués de un ''boom'' inmobiliario de seis años. Miles de trabajos fueron destruidos y proyectos valorados en miles de millones de euros fueron cancelados o retrasados. Dubai, con pocos recursos naturales propios, espera un déficit presupuestario del 2% de su PIB para este año. F LICK La Torre Khalifa, la más alta del mundo. I NAUGURAN EL RASCACIELOS MÁS ALTO DEL MUNDO EN D UBAI

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