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Las mujeres solteras representan 21% de los compradores de vivienda en Estados Unidos y 25% de quienes adquieren una propiedad por primera vez, según la NAR. La independencia, la estabilidad habitacional y el control sobre sus decisiones de vivienda explican parte de esta tendencia.

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La compra de vivienda en Estados Unidos está cambiando y las mujeres solteras tienen un papel cada vez más relevante. En lugar de esperar a formar una pareja para adquirir una propiedad, cada vez más mujeres deciden comprar por su cuenta, con el objetivo de construir patrimonio, tener estabilidad habitacional y elegir dónde y cómo quieren vivir.

 

De acuerdo con el Perfil de Compradores y Vendedores de Viviendas 2025 de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR, por sus siglas en inglés), que REMAX cita en un análisis, las mujeres solteras representaron 21% de los compradores de vivienda en Estados Unidos, frente a 9% de los hombres solteros. Esta participación las coloca como el segundo grupo más numeroso del mercado, únicamente detrás de las parejas casadas, que concentraron 61% de las compras.

 

La presencia femenina también destaca entre quienes adquieren una propiedad por primera vez. En 2025, las mujeres solteras representaron 25% de los compradores primerizos, mientras que los hombres solteros participaron con 10 por ciento.

La tendencia se ha consolidado con el paso de las décadas. Un análisis de la NAR de febrero de 2026 muestra que la proporción de mujeres solteras entre los compradores de vivienda pasó de 11% en 1981 a 21% en 2025.

Independencia y estabilidad habitacional

Comprar una vivienda por cuenta propia permite a las mujeres decidir sobre la ubicación, el presupuesto y las características de la propiedad de acuerdo con sus necesidades, sin depender de una pareja para dar ese paso.

Entre los factores que explican esta tendencia se encuentran la búsqueda de estabilidad a largo plazo, el interés por tener mayor control sobre el lugar donde viven y la posibilidad de elegir un inmueble que responda a las necesidades de su familia.

 

Sin embargo, adquirir una propiedad con un solo ingreso implica una planeación financiera cuidadosa. Aunque una mujer soltera puede solicitar y obtener una hipoteca de manera independiente, la aprobación depende de factores como sus ingresos, historial crediticio, deudas, ahorros y las condiciones del inmueble.

 

En Estados Unidos, la Ley de Igualdad de Oportunidades de Crédito de 1974 prohíbe que los prestamistas discriminen a los solicitantes por motivos de sexo o estado civil, entre otras características protegidas. Esta legislación representó un avance importante para que las mujeres pudieran solicitar financiamiento sin tener que involucrar a un esposo o familiar varón.

El costo de comprar una vivienda con un solo ingreso

Uno de los principales desafíos para las compradoras solteras es calcular cuánto pueden pagar sin comprometer su estabilidad financiera.

Así, el precio de venta no refleja el costo total de ser propietaria. A la mensualidad hipotecaria deben sumarse impuestos sobre la propiedad, seguro de vivienda, posibles cuotas de condominio o asociación de propietarios, servicios, mantenimiento y reparaciones imprevistas.

Por ello, la planeación debe considerar los gastos cotidianos y mantener recursos disponibles para emergencias, en lugar de destinar todos los ahorros al enganche o al cierre de la operación.

 

Además, no es indispensable contar con un enganche de 20% para comprar una vivienda. Algunos programas hipotecarios convencionales y respaldados por el gobierno permiten pagos iniciales menores a los compradores que cumplen los requisitos, aunque pueden implicar seguro hipotecario y otros costos adicionales.

 

Madres solteras también participan en el mercado

Para las madres solteras, la decisión de compra incorpora necesidades adicionales, como la cercanía a escuelas y guarderías, los tiempos de traslado, los costos de transporte y los gastos de cuidado infantil.

En estos casos, elegir una propiedad no depende únicamente del número de habitaciones o de su precio, sino de que su ubicación y mantenimiento sean compatibles con el presupuesto y las actividades familiares.

Las mujeres que compran por primera vez, incluidas las madres solteras, pueden acceder a programas federales, estatales o locales de asistencia para el pago inicial, siempre que cumplan las condiciones de ingresos, ubicación y elegibilidad de cada esquema.

Para los expertos de REMAX, la participación de las mujeres solteras en el mercado residencial estadunidense refleja un cambio en las decisiones de vivienda y en la manera de construir patrimonio.

 

No obstante, comprar de manera independiente requiere evaluar no solo la posibilidad de obtener una hipoteca, sino también la capacidad de mantener la propiedad y afrontar sus costos a largo plazo.