El estudio de arquitectura Kohn Pedersen Fox (KPF) completó Waterline, un rascacielos de 74 niveles y aproximadamente 312 metros de altura que se convirtió en el edificio más alto de Texas. Ubicado en el centro de Austin, junto a Lady Bird Lake y Waller Creek, el proyecto integra distintos usos inmobiliarios en una sola estructura vertical.
El diseño de KPF plantea una torre de volúmenes escalonados y una fachada predominantemente horizontal que se inclina conforme asciende. Su configuración responde a la cercanía con Waller Creek y Lady Bird Lake, incorporando terrazas y jardines elevados que conectan visualmente el edificio con el paisaje.

Uno de los elementos centrales es su planta baja, concebida como un espacio de transición entre la ciudad y el entorno natural. El proyecto incorpora un paseo peatonal de varios niveles que conecta Waterloo Greenway con el distrito de Rainey Street, además de espacios comerciales y áreas de convivencia.
Un desarrollo de usos mixtos en Austin
Waterline concentra oficinas, hotelería y vivienda en una misma estructura. Sus 26 niveles corporativos suman aproximadamente 703 mil pies cuadrados, mientras que el componente residencial ocupa los niveles superiores.
Con Waterline, Austin incorpora un nuevo referente a su paisaje urbano y establece un nuevo récord de altura en Texas, desplazando a Houston como sede del edificio más alto del estado.
