Puerto Vallarta / Riviera Nayarit
72 | Real Estate Market I N T E R N A C I O N A L Esto se traducía, al menos en la mente del comprador, en un efecto riqueza que le permitía financiar su crédito con holgura e incluso salir en busca de nuevos financia- mientos para repetir el esquema ad infini- tum . Las empresas, ansiosas por aumentar su cartera de clientes, estaban siempre dis- puestas a cubrir esa demanda. Especulación por los dos lados. Sin embargo, el efecto del ciclo monetario res- trictivo (alza en tasas de interés) iniciado por la FED en junio de 2004, que se pro- longó en los siguientes dos años, no tarda- ría en comenzar a sentirse. El sector inmobiliario residencial (es im- portante hacer la aclaración, pues el sector comercial del mercado mantiene su dinamis- mo hasta hoy) cayó en recesión cuando el fi- nanciamiento a la vivienda empezó a encare- cerse. El desplome en la demanda puso un alto, y en algunos casos revirtió, el rápido aumento en los precios de las casas. Como ya dijimos, el continuo aumen- to de precios era una condición indispen- sable para que se sostuviera el esquema de negocio de los créditos subprime, por lo que al caer rompieron el círculo. Los com- pradores que se financiaron con hipotecas subprime se enfrentaron al mismo tiempo con pagos de intereses más elevados (re- cordemos que casi todos se otorgaron a ta- sa variable) y con una propiedad devalua- da. El efecto riqueza se esfumó rápidamente y ya no fue posible refinan- ciar sus créditos, además de que ya para entonces los bancos habían restringido sus políticas de crédito ante la crisis que se avecinaba. A partir de entonces todo ha sido cuesta arriba, de acuerdo con los datos de la Mortgage Bankers Association, el porcenta- je de hipotecas subprime en incumplimiento Rancho Fairbanks, San Diego. IMGRES • AH
RkJQdWJsaXNoZXIy MTA3MTQ=