ADI 25 años

Real Estate Market 104 P o rtada Visión futurista para la CDMX Por lo tanto, se requería hacer un cambio importante por- que había una estructura jurídica para la inversión inmobi- liaria que estaba poco actualizada, lo que en gran medida se debía a que no había mucha gente que quisiera estar en ella. A partir de la estabilidad que se recobra en el sexenio de Carlos Salinas (1988 a 1994), nuevamente aparece en el mapa el mercado Real Estate como una inversión pro- ductiva, en un país que le hacía falta modernizar, donde no había edificaciones de primer nivel. Es cuando empiezan a venir compañías más fuertes, a llegar fondos, se inician ejercicios de grandes edificaciones y al poco tiempo nos damos cuenta que en México ya hacemos desarrollos de clase mundial. Por el lado de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), los que estábamos un poco organi- zados y que teníamos la intención de hacer de esto un negocio o empresas más institucionales, nos reunimos a iniciativa del Gobierno del Distrito Federal, ya que se con- sideraba en ese momento que el desarrollo sólo estaba en la Ciudad de México; de hecho se formó como Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de la Ciudad de México, porque prácticamente todos —salvo excepciones — hacían obras localmente. Hoy es distinto, el empuje inmobiliario no solo se rea- liza en la Ciudad de México, sino en todo el país; ahora la ADI ya es una organización que tiene socios de muy diversas partes, además cuenta con un capítulo importan- tísimo en Guadalajara y se piensan abrir otros capítulos que harán más sólida nuestra gestión. En la época de Salinas, con Manuel Camacho como jefe del departamento del Distrito Federal, traían una idea europea de ciudad que era: para poder hacer un proyecto de desarrollo necesitamos meter infraestructura, carretera, telecomunicaciones, agua, todo; y entonces va a jalar una cantidad de inversión que después va a rebotar alrededor de esa zona. Un poco pensando en lo que ahora es Santa Fe. Recuerdo que Jorge Gamboa, como autoridad, nos mandó a Francia a diversos desarrolladores, poco des- pués de fundada la ADI, con el objetivo de ver dónde se iba a establecer Disneylandia. Incluso se llevaron a los miembros de las legislaturas del PRD, PRI y PAN de la Asamblea, un poco como para ver un proyecto futurista del desarrollo de la ciudad. Hemos trabajado en la Asociación no solo para de- mostrar que hay desarrolladores éticamente sólidos, res- ponsables con las leyes y con el medio ambiente; también estuvimos trabajando muy seriamente con las autoridades para hacer muchos cambios en las leyes que nos permitie- ra tener una vida institucional mejor. Así se posibilitó la creación de las Fibras, los CKDs y que algunas desarro- lladoras coticen en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Es decir, que se crearan empresas institucionales que se volcaran al desarrollo inmobiliario y así se le diera certeza jurídica al inversionista. Además, también se buscó tener una relación más racional con las asociaciones de colonos; por otro lado, también se buscó que las leyes que regulan el sector fueran más armónicas a la nueva época. Tratamos de impulsar y de hacer ver a la gente que nosotros como gremio somos un factor importantísimo para que las ciudades sigan manteniéndose vivas. Si se dejan de hacer desarrollos, las ciudades empiezan a tener problemas. Somos un motor para los prediales, para las licencias, colaboramos con el medio ambiente y con la ciudadanía para tener mejores lugares de convivencia. De la misma manera en que se desarrolló el sector, los bancos se empezaron a dar cuenta que sí éramos sujetos de crédito; las empresas dábamos mejores ga- rantías; los Fondos empezaron a prestarnos y se empe- zaron a asociar con nosotros. Era más fácil invitar a accionistas, a family offi- cers de gente que les sobraba dinero a estos proyec- tos. También Hipotecaria Nacional empezó a desa- rrollarse y generar flujos de efectivo suficientes para el crecimiento. Entonces, la parte financiera fue de la mano y no podía estar distanciada; de lo contrario, no se podría haber desarrollado todo esto. Hace un par de décadas tú hacías un edificio y tenías que vender todo de contado, la capacidad de compra del consumidor era muy reducida. Sin embar- go, hoy la diferencia fundamental son los instrumentos financieros que permiten el acceso al crédito indivi- dual, por lo que hoy tenemos un mercado de hipotecas sólido y sano. El DEsarrollo DEbE haCErsE Con altura Toda esta transformación nos ha llevado a que el mer- cado inmobiliario está haciendo muchos proyectos en todo el país y con gran calidad. Por ejemplo, los nuevos hoteles de Cabos San Lucas podrían estar en cualquier parte del mundo, lo mismo los centros comerciales de las grandes ciudades, es decir, el resultado de esta his- toria es que tenemos desarrollo de calidad mundial. Otro gran cambio que se observó en los últimos 10 o 15 años es que la importancia de una buena arquitectura en la edificación, la cual le aporta valor al desarrollo.

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