The Art of Living

El nuevo comprador plus ya no busca únicamente un inmueble; busca una experiencia integral. Valora la calidad de los servicios tanto como la arquitectura; la eficiencia operativa tanto como el diseño; el bienestar, la privacidad y la posibilidad de preservar su patrimonio dentro de un activo respaldado por una marca global. En otras palabras, el lujo ha dejado de ser un objeto para convertirse en un ecosistema de experiencias. Las branded residences representan quizá la expresión más sofisticada de esa transformación. Son el punto donde convergen hospitalidad, diseño, inversión patrimonial, tecnología y estilo de vida. No se trata únicamente de vivir en un edificio diseñado por una firma reconocida o administrado por una cadena hotelera de prestigio, sino de acceder a un estándar de servicio permanente que acompaña al propietario todos los días. Este modelo ha evolucionado con rapidez. Si hace dos décadas estaba dominado casi exclusivamente por grandes cadenas hoteleras, hoy incorpora firmas de moda, diseño, automovilismo y lifestyle que han encontrado en el mercado residencial una extensión natural de sus marcas. Armani, Elie Saab, Bentley, Aston Martin o Philippe Starck conviven con EL LUJO ha dejado de ser un objeto para convertirse en un ecosistema de experiencias. Durante décadas, el lujo inmobiliario se definió por tres variables aparentemente inamovibles: ubicación, tamaño y exclusividad. Tener la mejor vista, la mayor superficie o la dirección más prestigiosa bastaba para distinguir una propiedad excepcional. Hoy, esa lógica ha cambiado profundamente. TORRE RISE MONTERREY. realestatemarket.com.mx 20 PORTADA THE NEW ART OF LIVING

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