Puerto Vallarta / Riviera Nayarit
78 | Real Estate Market I N T E R N A C I O N A L acaba de empezar y que en los próximos años no tendrá que preocuparse por falta de compradores. Mientras que en Estados Unidos los porcentajes de hogares con vivienda pro- pia y de aquellos que cuentan con una se- gunda casa se encuentran en máximos his- tóricos, el gobierno mexicano todavía calcula el déficit de vivienda en alrededor de cuatro millones de unidades. Eso sin contar que la dinámica poblacional de- manda alrededor de 750 mil nuevos hoga- res al año, los cuales estarán demandando casi el mismo número de viviendas. Como vimos, otro de los factores que detonó el estallido de la crisis en Estados Unidos fue el aumento de tasas de interés en las hipotecas. En México estamos atra- vesando justo por el caso contrario, la competencia bancaria, la estabilidad infla- cionaria y la aparición de nuevos produc- tos y esquemas, tanto de acceso a financia- miento como para diversificar el riesgo, han permitido que las tasas de los créditos hipotecarios hayan venido reduciéndose de manera sostenida en los últimos años. A principios de la década la tasa típica de una hipoteca estaba alrededor del 24-25 por ciento anual; actualmente hay institu- ciones que ofrecen créditos de 20 o 30 años a tasas anuales menores a 15 por ciento. Igualmente importante es el hecho de que durante el actual boom hipotecario la ma- yoría de los préstamos se han contratado a tasa fija, así, en el caso de que registre una eventual alza de tasas, aunque la demanda de nuevos créditos disminuya, los créditos pree- xistentes tendrán mucho menores probabili- dades de convertirse en cartera vencida. A diferencia de las empresas especiali- zadas en el sector subprime en Estados Unidos, la situación financiera de los ban- cos locales es bastante robusta, en particu- lar en los productos hipotecarios. Aunque en los últimos meses ha aumentado de manera marginal desde un mínimo de 1.99 por ciento en septiembre de 2006, el índice de cartera vencida en este tipo de créditos es únicamente 2.31 por ciento, por lo que no se puede decir que la desa- celeración económica esté dificultando se- riamente los pagos de los acreditados. Por último, aunque no existen datos du- ros al respecto, no parece que compradores, desarrolladores y bancos hayan entrado en una dinámica especulativa similar a la que se dio entre 2003 y 2005 en Estados Unidos. Para ello se requiere, entre otras cosas, un mercado mucho más desarrollado en mate- ria de refinanciamiento de créditos, así como la existencia de productos que permitan extraer plusvalía de los inmuebles para des- La desaceleración de la economía ha afectado al sector vivienda. Texas. IMGRES • AH
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