Puerto Vallarta / Riviera Nayarit
198 | Real Estate Market L I F E S T Y L E • H O M E D E S I G N del contexto objetual en el que se encuentra, una pieza de arte genera espacio dentro del espacio. Con esto queremos decir que se vuelve una referencia importante que di- mensiona, secciona y hasta puede, en el caso de que la pieza tenga el tamaño suficiente, al- terar la escala de un lugar. Por esta razón al colocar una obra de arte es deseable que se busque el sitio exacto para que esta pueda complementar el espacio inte- ractuando con él a manera de un diálogo que guarde coherencia y hasta simbiosis con el lu- gar. Cuando el arte se coloca de manera que compita con el resto de los objetos que ocupan el espacio (muebles o adornos en el caso de exhibirse en el hogar) se genera una estriden- cia que repercute en la ambiente de la habita- ción y que le resta lucimiento a la pieza. Entonces, el savoire faire de la decoración radica en ubicar a la pieza de arte en una zo- na privilegiada donde brille por si misma, pe- ro también que le aporte y realce a las cosas con las comparte el sitio ya que en una deco- ración exitosa la armonía entre las partes y el todo es fundamental. E L ARTE Y LA ARQUITECTURA Tan importante es la atmósfera generada por un lugar que actualmente la arquitectura y el interiorismo consideran como una de sus me- tas más altas la de crear ambientes. Para un arquitecto el ambiente implica todo aquello que sucede dentro del espacio. Por donde sale o y se pone el sol, como se distribuye el calor y el frío, como se percibe la línea del horizonte, o que relación guarda determinado espacio con el contexto urbano, estas son apenas unas muestras de los aspectos de los que se sirve el interiorismo para crear un ambiente. Así, tenemos que la labor del arquitecto no consiste solamente en proyectar las construcciones sino también sugerir el cómo serán habi- tadas. Y esto incluye el compartir el espacio con el arte. Dentro del espectáculo espacial que es la arquitectura, el arte ocupa un lugar protagónico por lo que, cuando un arquitecto sabe que una pieza de arte va ha ubicarse en un determinado lugar procura sensibilizar al máximo las características del mismo con la intención de lograr una atmósfera halagüeña para la pieza. De hecho, cuando se pretende exhibir una pieza de arte en el domicilio, es recomendable solicitar la asesoría de un interiorista que establezca un control en los aspectos arquitectónicos del lugar. Pues el secreto para tener una obra de arte en casa radica en considerarla más que un objeto estético como otro habitante del lugar. El arte convive con las personas dentro del espacio y como ellas necesita de consideraciones dinámicas en su habitat. Y es que debemos recordar que cualquier grupo de objetos contiene en sí mismo, una serie de valores que surgen a raíz del vínculo con las personas que las poseen y ni siquiera las piezas de arte son la excepción. Independientemente de las intenciones de su creador, los objetos considerados como arte también acumulan en sí las historias vitales de las personas que conviven cotidianamente con ellos. RE MAC
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