Puerto Vallarta / Riviera Nayarit

196 | Real Estate Market L I F E S T Y L E • H O M E D E S I G N M uchas personas dedican una importante cantidad de tiempo y recursos en la elaboración de una colección privada de arte que sólo muestran en su domicilio. Parecería que al poseer cierta pieza se hacen los dueños de la experiencia estética que esta provoca. Claro que esta ocurre de manera interna y es de naturaleza subjetiva, pues cada persona percibe en las obras de arte cosas distintas y es que las personas pueden llegar a desarrollar tanta compenetración con las piezas de arte que acaban viviéndolas de una manera muy íntima. Otra razón por la cuál las personas adquieren piezas de arte es por el estatus que estas les confieren. Aunque este sea un motivo menos espiritual, el invertir en arte generalmente se considera como un gesto de buen gusto que habla de una categoría cultural superior. En cualquier caso, cuando la obra de arte contextualiza en un domicilio, a diferencia de un área de exposición, como un museo, donde cada aspecto del espacio ha sido controlado y subordinado a la presencia de la pieza, ésta se relaciona al resto de las cosas que ahí se encuentran y si no se establece algún tipo de orden lógico entre el conjunto decorativo, los resultados pueden llegar a ser inconvenientes. E L ARTE SIEMPRE SOBRESALE La evolución de la sociedad es, por sí misma, un proceso plástico en el que cada objeto de la cotidianeidad contiene un significado estético. A cada cambio en la ideología o los valores de la humanidad le corresponde una transformación de los gustos y la definición de lo bello. Este fe- nómeno es perfectamente claro en las modas, los estilos arquitectónicos y en general, en cualquier objeto producido por el diseño. Mejores indicadores de los procesos estéticos resultan las obras de arte en los que la belleza se acompaña del conocimiento para adqui- rir significados mucho más complejos a los que contiene cualquier otro objeto. Las múltiples dimensiones en la pieza de arte hacen de ésta una coordenada definitiva en el espacio. Para explicar el por qué cualquier pieza de arte se vuelve un punto de interés en donde sea que se le coloque debemos descubrir algu- nos de los efectos que esta tiene. Podríamos empezar por la reacción emocional que la obra de arte tiene en quién la contempla; esta provoca un estado de ánimo, una se- rie de emociones valiosas que enriquece el ambiente o atmósfera del lugar en el que se encuentra. Por eso se dice que el arte, a diferencia de PRODUCTOSEXCLUSIVOSENELCENTRODEDISEÑOALEMANN

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