Primeras señales de mercado
E n el transcurso de los próximos meses ten- dremos seguramente los planes sectoriales o bien el equivalente al Plan Nacional de Desarrollo (PND) y el Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo (Pronafide); en ese marco, muchas de las acciones tomadas en este periodo serán definitorias de las políticas que apli- cará a lo largo de su administración. Es importante considerar que todo inversionista requiere certidumbre para tomar decisiones con su dinero: para definir si invierte o no en un negocio, en cierto sector o el país; por ello, la relevancia de esta revisión. No debemos perder de vista que todo nuevo gobierno, sobre todo cuando hay alternancia en el poder —como sucedió cuando el Partido Acción Nacional (PAN) llegó a la Presidencia de la Repú- blica en el año 2000— tuvo un importante periodo de aprendizaje. Lo mismo debemos considerar ahora que el partido Movimiento de Rege- neración Nacional (Morena) llegó al Poder Ejecutivo con AMLO. No podemos olvidar el grado de incertidumbre que se vivió entre em- presarios e inversionistas por la posi- bilidad de que ganara el ahora Pre- sidente; sin embargo, su triunfo contundente no dejó ninguna duda y el reconocimiento in- mediato por los otros candi- datos generó un ambiente de cordialidad, incluso, una especie de luna de miel con todos los actores econó- micos. Por ejemplo, la paridad del peso frente al dólar nunca se fue a las 25 unidades, como los pesimistas anticipaban. Pero también es un hecho que las primeras acciones de gobierno, en particular la cancela- ción de la construcción del Nuevo Aeropuerto en Texcoco, con el respaldo del resultado de una con- sulta ciudadana sin un sustento legal y con mucho sesgo en su favor, propició un entorno de incerti- dumbre entre empresarios e inversionistas. La decisión fue interpretada de muchas maneras, entre otras cosas, como un manotazo al viejo régi- men y sus acciones, a la toma de decisiones desde el gobierno y sin considerar a la cúpula empresarial, entre otras. Pero dicha decisión fue un parteaguas: fue la primera señal que detonó un ambiente de ru- mores y percepción de incertidumbre, que generó cierta volatilidad en el mercado financiero —sobre todo en el tipo de cambio—, aunque en realidad los mercados no han castigado tanto al país. Otra acción trascendental es la guerra contra la corrupción, encabezada por la cruzada en con- tra del llamado huachicoleo (sustracción ilegal de hidrocarburos). Aquí el Presidente ganó, porque todos estamos hartos de esta prácti- ca en el país y no hay quién se oponga a esa decisión. No podemos negar que algunas señales han sido contradictorias, porque el go- bierno habla de estimular la inversión, incluso la extranjera, pero desapare- ce el principal órgano promotor de ésta en el extranjero, ProMéxico. Lo mismo sucede con el tema del Nuevo Aeropuerto de la Ciu- dad de México (NAICM), por- que promete continuidad de obras de infraestructura inconclusas pero cancela la principal obra del sexenio pasado. También se ha esbozado la posibilidad de una nueva Constitución Política, por conside- rar que la actual está muy “parchada”. Pero esta no parece una prioridad actual. Real Estate Market 25 P e r s P e ct i va
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