Monterrey, potencia económica en expansión

41 P o rtada Real Estate Market GM.- ¿Pero no crees que es un cán- cer arraigado en la sociedad? JRC.- El cáncer se quita si vas a quimioterapia. El cáncer son los partidos políticos. Ese es el verdadero cáncer. Tú ya lo viste, Andrés Manuel está convocan- do a los mismos que estaban en el PRI, en el PRD o el PAN. Puedes ver a Pepe Meade que va con todo el mismo equipo del sistema. Es igual. ¿Cómo terminar con el tema de la corrupción? Llevando a los no co- rruptos al poder. Llevando a los mejores al gobierno para que no tengan necesidad de robar. Esa es la solución. Cuando yo hice el gabinete en Nuevo León el primer el requisito fue que tuvieran el permiso de su esposa para que estuvieran conmigo todo el tiempo. El segundo fue que tuvieran su vida económica resuel- ta. El tercero, que se emocione, que quiera trascender, que le quiera dejar a sus hijos un orgullo. “El que quiera trascender, que le deje a sus hijos un orgullo”. En México hay miles de expertos. Gente grandiosa. ¿Por qué tiene que ser un economista el secretario de Hacienda? El gobernante debería ser empresario, un cabrón que le haya sufrido, ¿por qué tiene que ser un diputado el Director de Pemex? No chingues . GM.- Como el secretario de Salud, que nunca es un doctor. JRC.- El que se te ocurra. No llevaría al gabinete a ninguno de los que han sido. Todos los que están en el gabinete aquí, ninguno había sido antes funciona- rio. Cuando nombré a Manuel Vital como director del Fideicomiso de Proyectos Especiales (Fideproes), nun- ca había sido funcionario, ¿Por qué lo hice? Porque es un administrador. Porque le ha ido bien en su empre- sa, sabe cómo, y ahí traíamos un desmadre. Mi secre- tario de Salud es uno de los mejores pediatras que se tienen en el país, porque el problema en Nuevo León es la obesidad infantil. GM.- Y en México también. JRC.- A hí tenemos que trabajar y hacer políticas públi- cas. Hemos bajado el porcentaje de obesidad infantil en menos de dos años. Claro que es posible, diciéndole a la mamá, “mire, no le dé mugrero a su hijo”, “mire, este cabrón está gordo y cachetón”. A los gobernantes les di- cen “no digas eso porque te van a criticar”. Aquí dije que nadie quiere a una niña gorda, y los me- dios y los grillos me pusieron una chinga, pero todos después me dijeron “tiene razón El Bronco ”. Yo decía lo de niña gorda por el embarazo, así es nuestro léxico, porque si está gorda, está embarazada. La gente empezó a entenderlo. Hay que hablar directo o le rebuscamos. GM.- ¿Con la política exterior va a ser igual? JRC.- Exacto. Tú tienes que hablarle al Presidente Trump como él te habla. Vamos a sentarnos, si usted habla en in- glés, yo hablaré en español. No inglés ni francés ni alemán. Porque ni Ángela Merkel habla español, ni el Presidente Putin va a hablar español, ni Obama lo hace, ¿por qué tienes que hablar en inglés? Es tema malinchista. Si somos mexicanos tenemos que hablar en español con el señor a través de un intérprete, “a ver, dile a este co- petón cabrón que así es el tema”. Es comunicación. El Bronco y Silvia Mireya procrearon a Jimena. Con Adalina tuvo a Emiliano, Valentina y Victoria.

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