Monterrey, potencia económica en expansión

Real Estate Market 263 La obra alude al Tori japonés (arco tradi- cional que enmarca el acceso a un templo shintoista) y a su vez, sugiere el inicio de una etapa creativa. La compleja geome- tría requirió un grado de virtuosismo constructivo sofisticado a través de muros impecables que encaminan el acceso late- ral, hacia un paseo arquitectónico perime- tral desde el centro. En su primera visita para llevar a cabo el proyecto realizada en marzo de 2007, no le agradó cuando el clima extremoso de la ciudad le hizo imposible ver las montañas prometidas, por lo que planteó un proyec- to demasiado complejo para explicar el lugar. Ando bautizó a su obra como “The Gate of Creation”, nombre que busca in- centivar a los jóvenes a crear ideas y pro- yectos con referencia al arte visual. Así nació el concepto del Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño, de la Universidad de Monterrey (UDEM) que es un espacio para los jóvenes emprendedo- res cuya pasión se vuelque en las artes visuales, en honor a Roberto Garza Sada, empresario y filántropo mexicano, pro- motor y entusiasta del arte, educación y cultura. Viaje a través de la geometría El prisma de concreto perfecto, que desde su parte superior se tuerce hacia la inferior, logra entrecruzar sus aristas para formar un gran arco. Dos superficies regladas se entrelazan con el escalonamiento de concreto que bien pudiera ser de cuarzo. Esta puerta arquitectónica al conocimiento enmar- ca al campus, mientras la ciudad se desliza por la ladera oriente del valle. La sección longitudinal está definida por el espacio abierto que cruza todo el edificio, y que refleja un recorrido ascendente sobre la geometría. Contiene diversas secuencias espaciales y foros esféricos, que se abren lateral- mente a un paisaje urbano fragmentado. Ando ya había construido una casa en la exclusiva ladera poniente de la sierra de la capital regiomontana. Seguramente su fascinación por el minimalismo monumental del arquitecto japonés los animó a liderar este proyecto que no deja de ser un ícono a destiempo. El primer proyecto público de Ando en Latinoamérica ofrece todo su repertorio formal con dramáticas secuencias de es- pacios, vacíos y escaleras en seis sólidos niveles de concreto que albergan a más de 500 estudiantes. El vacío luminoso cen- tral está conectado por escaleras ortogo- nales y curvas que evocan a los espacios continuos del creador Maurits Cornelis Escher, el artista neerlandés conocido por grabados que consisten en figuras imposi- bles y mundos imaginarios. “Quise hacer una obra que retara al paisaje, que fuera fuerte. Esta Puerta de la Creación es con el afán de que cualquier alumno que la cruce tenga el entusiasmo y la decisión para estudiar”, sugirió Ando. Con ello, la Universidad de Monterrey abre una ruta turísti- ca para la arquitectura global. El edificio consta de 13,115 metros cuadrados de construcción, mide 99 metros de largo por 27 de ancho y cuenta con seis niveles de doble altura que se conectan hasta el tercer piso. Los primeros dos niveles no se en- cuentran en ningún momento, ya que el edificio consta de dos cuerpos independientes (oriente y poniente) que sirven de base al extenso puente del tercer nivel. La construcción del inmueble —que requirió 800 tonela- das de acero y 1,300 metros cúbicos de concreto— se llevó a cabo en 34 meses y empleó a 2,800 trabajadores. La serie de pliegues que simulan una pieza doblada a la que se le conoce como “La Vela”, asemeja a un abanico japonés y emula a las montañas que circundan el paisaje. La estructura cuenta con dos “velas”: la más grande mide 77 metros, la altura del pun- to donde se juntan ambas es de 17 metros y cada uno de los pliegues cuenta con un tamaño y forma diferente, por lo cual no solo debieron hacerse a mano sino que, en vez del perso- nal empleado originalmente, se contrató a ebanistas, quienes debieron aprender a trabajar el concreto. La soberbia obra deja en claro que la mejor decisión de Ando fue colgar los guantes en su carrera de boxeador, para abrir las puertas de la creatividad espacial. El CRGS es un umbral hacia la creación. El edificio consta de 13,115 m² de construcción.

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