Carlos Slim

Real Estate Market | 199 H OM E • D E S I G N go, en espacios arquitectónicos. Los texti- les en esta tendencia, están impregnados de los mismos trazos que emanan de la sal de la tierra, mientras que las texturas pueden o no, tratar de adaptarse a este ti- po de mobiliario. L AS REDES El lenguaje del diseño también suele hacer uso de metáforas para interpretar si- tuaciones que le son contemporáneas, por eso, aunque la red (Internet) no parece tener una influencia directa en los moti- vos de esta edición del Salone , sí parece estar representada en varias piezas pre- sentes. Las tramas, las filigranas, los trenzados y tejidos con fibras a la vista aparecieron para conformar una eviden- te tendencia estética. Los asientos en forma de filigrana blanca, es un buen ejemplo de esta ten- dencia. Y aunque desde luego no hay una verdadera innovación en ello, ya que estuvieron presentes en los años 70, se re- cuperan con nueva fuerza e incorporan en varias colecciones de muebleros, entre los que destacan aquellos con un esquele- to de hoja o a la moda con un estampado en forma de maraña sutil. Podríamos re- cordar el trabajo de anticipación de los hermanos Campana, con sus sillas de fi- bras plásticas o cordón. D ECONSTRUCCIÓN Nunca mejor dicho y sin ánimo peyo- rativo, puesto que no se trata de una mala copia de una teoría artística, sino de una forma de entender la formación estética del objeto, en un ámbito donde la frag- mentación se hace casi necesaria. Cuando menos resulta una ventaja, ya que se está pensando en espacios urbanos de pequeño tamaño, donde es conveniente adaptarse a los mínimos rincones y rom- per la volumetría del techo bajo, con hori- zontales o verticales, que se apartan de su vocación original. También hay una cierta tendencia hacia la construcción “pobre” o el reciclaje de los objetos en sofás y sillo- nes, que brindan cierto aspecto de patch- work muy ilustrativo de la sensibilidad del momento. Los contenedores en ángulo de Moco, capaces de crear conjuntos sin- gulares, son el mejor ejemplo de esta tendencia. También se puede citar el bellísimo sistema de estanterías de B&B Italia, con formas que entran y salen creando un ritmo fantástico capaz de hacer vibrar a una pared completa. Los rigurosos programas de día de Molteni, animados con colores impre- vistos. Y como evocación de reciclaje deconstruido, las butacas de Hella Jonguerius para Vitra. Las colecciones de muebles que apare- cen en las gráficas, son cortesía de Orange Skin y Natuzzi. Ambas firmas cuentan con un reconocimiento internacional y expe- riencia a toda prueba. Natuzzi reciente- mente abrió un showroom en una céntrica calle de Polanco y cuenta con ambiciosos planes de expansión. Así pues, con todo lo visto en estas líneas y además su experiencia perso- nal, será de cualquier manera difícil po- ner en entredicho aquel supuesto “don divino”, puesto en manos y mente de aquellos nacidos en la bota en medio del Mar Mediterráneo, ya que tenga o no razón, la influencia de los trazos, vo- lúmenes, formas o diseños provenientes de aquella tierra se encuentran inmer- sos en la mente de todos nosotros. A propósito, ¿usted también es de los que busca las etiquetas Made in Italy ? ORANGE SKIN NATUZZI RE

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