Before & after lockdown
20 || Real Estate Market P O R T A D A No podemos dejar de reconocer que esta crisis económica es la más profunda desde la Gran Depresión de 1932, es claro que habrá que enfrentar muchos retos en el futuro de corto y mediano plazo, sobre todo porque el Covid-19 dejó descubiertas las vulnerabilidades del mercado inmo- biliario, pero de igual manera también aceleró varias tendencias positivas, como el home office , el e-commerce , la demanda logística y de ‘última milla’; la intensifica- ción del uso digital en los desarrolladores para la venta. Es decir, también generó oportunidades. En el corto plazo, se presentó un shock de oferta y demanda en el Real Estate , es innegable, aunque el impacto es diferen- ciado por segmentos, nichos de mercado; incluso por regiones o por entidades. Bajo todo este contexto, coincidimos con los especialistas en que nos hacen fal- ta ideas para transmitir que esto no es el fin, que debemos buscar la forma para sa- lir fortalecidos de esta crisis, aplicar mo- delos estratégicos y soluciones para supe- rar el desafío que significa el Covid-19. No debemos olvidar que, históri- camente, se ha demostrado que el Real Estate , después de grandes caídas, se tor- na en el motor de la recuperación, en un motor de crecimiento. Ahora, no debe ser la excepción. GRANDES DIFERENCIAS Ante el shock de oferta y demanda que se presentó y la fuerte contracción de la ac- tividad económica del país, es inevitable que las inversiones se mantengan restrin- gidas. Sin embargo, los que tienen capital institucional, lo tienen que colocar. Además, es posible que se presenten compras de oportunidad para los que tie- nen liquidez, tanto desarrolladores como de usuarios finales. Algo muy importante que debemos puntualizar, es que las crisis son muy diferentes entre ellas. Por ejemplo, la de 2008-2009 fue propiciada por la burbu- ja del mercado inmobiliario de Estados Unidos combinado con los créditos sub- prime , lo que desató una crisis financie- ra internacional. Ahora la crisis no tuvo nada que ver con el sector, por el contrario, este podría ser clave para salir de la crisis actual. Estas grandes diferencias pueden per- mitir una recuperación más rápida para el mercado inmobiliario, debido a que hay crédito disponible con buenas condicio- nes; sin embargo, será todo un reto recu- perar la confianza de los inversionistas, desarrolladores y consumidores finales. Las empresas tuvieron que aplicar me- didas para sobrevivir entre los meses de abril y julio, sobre todo reducción de cos- tos y el cuidado de la liquidez durante el periodo en que la actividad estuvo prácti- camente detenida. A partir de agosto, si no lo hicieron an- tes, los desarrolladores deberán evaluar los escenarios futuros, identificar los riesgos, las líneas de acción que se deben seguir y determinar los cambios que se requieran en el modelo de negocio del segmento in- mobiliario en el que participen. Al mismo tiempo, tendrán que dimensionar los re- querimientos de capital y financiamiento para recuperar el ritmo de crecimiento. Todo esto determinará la magnitud de los cambios, mínimos o sustanciales, que tendrá cada negocio para adaptarse al cambio. Últimamente, hemos escuchado hasta el cansancio que el mercado inmobiliario es uno antes del Covid-19 y que será otro después. Tras cinco meses de iniciada la emergencia global, nos preguntamos: ¿Habremos sobre reaccionado a la expec- tativa del cambio? El principal enemigo ha sido la incerti- dumbre, pero la vida sigue. La economía, aunque lentamente, se sigue moviendo. La necesidad de las personas de un em- pleo, de alimentos, vivienda, diversión, así como la de otros bienes y servicios, conti- núa. Por ello, en consideramos que el fu- turo es un desafío inmediato en medio de esta crisis de salud que aún está vigente.
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