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L I F E S T Y L E • A R T E Real Estate Market | 183 LLEVÁNDOME UNA PARTE DE TI Adrián Pliego Ó SCAR T ALAVERA tra los fantasmas del status quo . Y aunque mantiene firmes sus pasiones, el tiempo y las mujeres, se enclaustra en un plano que le impide ver e ir más allá de cuatro colo- res: rojo, azul, amarillo y carmín. Tras terminar una decena de obras con los mismos tonos, aunque diferentes te- mas, se sobrepone a la crisis y trasciende a un segundo plano, decidido a desaparecer a la figura humana. Entonces va más allá y transforma a las personas en relojes, re- lojes-personas que marcan un tiempo defi- nido y que viven y vibran a un ritmo: al ritmo de sus pinceles, los cuales suelen danzar al vaivén de sus sueños. En su primera gran exposición indivi- dual, “Los Sueños de un Hombre”, se per- cibe ya una gran metamorfosis dentro de su expresión plástica. Gracias a la profusa apli- cación de más colores, singulares matices y tonos que se presentan ante su desvelo oní- U n café, una pareja, una charla… Mancillan recuerdos, evocan vi- vencias. Al parecer la ruptura es inminente. Ella deshila lo que han vivido; rescata pasajes idos, reconoce fallidas citas. No quiere desprenderse de esa relación. En un afán desesperado, intenta llevarse una parte de él… Así nace “Llevándome una parte de ti”, uno de los cuadros más inspirados y representativos del pintor mexicano Ós- car Talavera, quien gracias a vivencias y recuerdos –tanto propios como ajenos– maneja un singular misticismo, influen- cia indudable de Remedios Varo, con una composición bien estructurada y una adecuada técnica. En una primera etapa Óscar no se ha- lla consigo mismo: divaga, viene y va. Comienza pintando familiares, retratando amigos, pero le cuesta trabajo luchar con-
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