La economía mexicana no se halla en el umbral de una crisis devaluatoria o recesiva. Sin embargo, los indicadores económicos de diciembre de 2018 y enero de 2019 apuntan a una inevitable desaceleración económica. 

En medio de un escenario de menor crecimiento para 2019 ni Estados Unidos, China, Europa y América Latina se salvan, ahora el riesgo es si se presentará una recesión a mediano o largo plazo.

El panorama económico no luce fácil para 2019. Analistas —tanto optimistas como pesimistas—, observan un crecimiento inferior a 2018, aunque tampoco en ningún caso observan indicios de recesión para el país.

En el transcurso de los próximos meses tendremos seguramente los planes sectoriales o bien el equivalente al Plan Nacional de Desarrollo (PND) y el Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo (Pronafide); en ese marco, muchas de las acciones tomadas en este periodo serán definitorias de las políticas que aplicará a lo largo de su administración.

La economía mexicana llegó a su cuarta transición sexenal con estabilidad económica, aunque en medio de cierto grado de incertidumbre por las posibles medidas de política económica que pueda tomar el nuevo gobierno federal.