|  

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) reporta un incremento de 6.31% en términos anuales al mes de junio. En el mismo periodo, el índice de vivienda solamente aumentó 2.57%, muy por abajo del índice nacional de precios productor de construcción residencial que en el mismo periodo reportó un repunte de 11.04%, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

291 No me gusta19

El índice de vivienda de precios al consumidor, que incluye vivienda propia, renta de vivienda, servicios domésticos y otros servicios para el hogar, se ha mantenido muy sostenido en niveles anuales inferiores al 3% durante los últimos tres años.

Por ejemplo, en junio de 2015 reportó un avance anual a ritmo de 2.0%, en el mismo mes de 2016 aceleró a un avance anual de 2.25% y en el presente año alcanzó el 2.57% ya señalado.

Lo que contraste tanto con la inflación general que es cerca de 150% superior y qué decir del índice de construcción residencial (precios productor) que resulta cuatro veces superior.

Lo anterior determina un gran desfase entre los precios al consumidor de la vivienda y los precios de construcción de la misma.

Estas cifras indican cuando menos tres cosas: la primera, que en el caso de la vivienda nueva los desarrolladores han tenido que estar absorbiendo el incremento de los costos de construcción; segundo, que no se puede descartar mayores incrementos en los precios de la vivienda a futuro porque los desarrolladores no podrán mantener sus precios mucho tiempo, toda vez que sus márgenes de operación se contraen; tercero, si los desarrolladores no han subido más los precios seguramente es por la gran competencia y porque la demanda se mantuvo contenida en el primer semestre de 2017 ante el ambiente de incertidumbre.